Los bomberos de Matagalpa rindieron homenaje póstumo a su colega Raúl Mairena por su labor en la entidad. LA PRENSA/ L. MARTÍNEZ

Bomberos matagalpinos de luto

Sonaron las alarmas en señal de luto el pasado miércoles, en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Matagalpa, cuyos miembros rindieron homenaje póstumo al fundador de esa benemérita institución, mayor Raúl Santiago Mairena Rosales, quien falleció un día antes por un paro cardíaco.

CORRESPONSAL/ MATAGALPA

Sonaron las alarmas en señal de luto el pasado miércoles, en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Matagalpa, cuyos miembros rindieron homenaje póstumo al fundador de esa benemérita institución, mayor Raúl Santiago Mairena Rosales, quien falleció un día antes por un paro cardíaco.

Bomberos de distintas partes del país llegaron al homenaje y honras fúnebres de Mairena, despedido con honores por familiares, amigos y compañeros de la institución a la que perteneció y defendió durante los últimos 47 años en la ciudad de Matagalpa.

Casado con Ileana María Rodríguez Altamirano, Mairena tuvo cuatro hijos: Raúl, Byron, Aldo y Joel Mairena Rodríguez.

“Vamos a extrañar sus consejos, siempre hubo razones en vez de regaños, ha sido un excelente padre y esposo”, comentó Byron durante el homenaje en el cuartel de los bomberos matagalpinos.

Mairena se integró al CBVM cuando esa institución fue fundada en septiembre de 1963 y el grupo de voluntarios usaba únicamente palas y unos baldes de aluminio para atender los incendios.

Ayer lo recordaron los mayores Alberto Prado Aráuz y José Guillermo Gómez Avilés, también fundadores.

“Nos llamaban locos”, dice Prado al recordar las condiciones en las cuales empezaron los bomberos de Matagalpa.

Mairena fue uno de los bomberos matagalpinos que ayudó durante las emergencias suscitadas por el terremoto que sacudió Managua en 1972, por lo que fue reconocido como miembro de la llamada Brigada Heroica. En septiembre de 1974 participó también en labores humanitarias en Honduras, afectada por el huracán Fifi, recuerda Gómez.

Asimismo, fue uno de los albañiles que, en abril de 1975, construyó el actual cuartel del CBVM en el predio donde antes funcionó el Club de los Extranjeros, obra que dirigió el entonces sargento y ahora mayor Orlando Orozco.

“Tenía tiempo para todo lo relacionado con los bomberos; se entregó a esta institución”, dijo el mayor Orozco. Tras la revolución, los bomberos fueron militarizados.

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