Por Gloria Picón Duarte y Massiel Largaespada
Se le acaba el tiempo al misionero católico Alberto Boschi. Tras tres meses de peregrinación por diferentes instituciones del Estado, en busca de justicia, ya sólo le queda esperar el momento en que el gobierno de Daniel Ortega decida sacarlo del país, porque hoy se le vence la visa de turista.
Boschi, un italiano al que Ortega le quitó la ciudadanía nicaragüense por su actividad política opositora, inició anoche una vigilia en el colegio que fundó en el municipio de Ciudad Sandino.
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Hace 13 días Boschi, junto a su abogado y representantes del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), empezó a visitar diferentes organismos internacionales para informarles sobre su situación. Sin embargo, hasta hoy sólo ha logrado reunirse con el representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) y con el embajador de Estados Unidos.
Otra misión diplomática que tenían previsto visitar es la embajada de la Unión Europea, a la que desde hace 15 días solicitó una entrevista, pero nunca obtuvo respuesta.
Pedro Mucciolo, vocero de la Unión Europea, dijo a LA PRENSA que no tenían ninguna información sobre la solicitud de Boschi. “Mi jefe inmediato me comunicó que no tenía información al respecto, que no había ninguna solicitud”, expresó Mucciolo.
CON ANTICIPACIÓN
Sin embargo, el diputado Víctor Hugo Tinoco, miembro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y quien ha acompañado a Boschi durante toda esta etapa, asegura que la petición a la delegación de la UE fue hecha hace 15 días.
Según Tinoco, parece que el embajador de la UE estaba fuera del país y posiblemente por eso no se había dado el encuentro. “Sí, se le ha hecho la solicitud y reiteramos en público, por si se le ha olvidado, reiteramos en público la necesidad de que reciban al señor Boschi para escuchar su punto de vista, en relación a la violación de sus derechos humanos”, manifestó el diputado Tinoco.
Sobre las declaraciones del vocero de la misión de la Unión Europea, Tinoco dijo que no quería especular, “pero creo que no tiene sentido no recibir a una delegación”.
El 10 de septiembre Boschi fue recibido por el representante de la OEA en Nicaragua, Pedro Vuskovic, y horas después el gobierno de Ortega pidió su retiro por injerencismo, a pesar de que Vuskovic no había emitido ni una palabra acerca del caso.
Tinoco dijo que Boschi va a esperar lo que hagan las autoridades y no se irá del país, ni pedirá renovación de visa, porque eso sería reconocer su condición de extranjero.
“El señor Boschi, como ciudadano nicaragüense, con una hija y una esposa nicaragüense y con 17 años de estar haciendo una labor social en Ciudad Sandino, va a esperar lo que decidan las autoridades del orteguismo, se va a quedar en una gran vigilia”, afirmó Tinoco.
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