Por Johnny Cajina Guillén
EDICIÓN DIGITAL
El mandatario Daniel Ortega declaró hace unos momentos la alerta amarilla para toda la Costa Caribe del país ante la inminente llegada de una depresión tropical que se desplaza por el Mar Caribe y que podría impactar Nicaragua como tormenta tropical. El gobernante también declaró una alerta verde para el resto del territorio nacional.
Ortega anunció las medidas preventivas durante conferencia de prensa televisada, en la que se hizo acompañar por los autoridades de las diversas instituciones de emergencia, incluyendo al jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés.
La alerta amarilla declarada para la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), abarca la evacuación de todo ciudadano que se encuentre en situación de riesgo.
La alerta verde que cubre al Pacífico, Norte y Centro del país, indica que existe un desastre inminente y que se deben preparar las concisiones para atender a los posibles afectados.
El mandatario pidió la colaboración de la población en las labores de evacuación para evitar situaciones trágicas y muertes innecesarias.
Ortega agregó que solicitará una reunión de emergencia con la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, para analizar la situación y presentar la información con más detalle, para que se tomen las medidas correspondientes. La reunión podría tener lugar en las próximas horas, indicó.
La depresión tropical, la número 15 de la temporada, se localizaba hoy a 775 kilómetros de Bilwi, donde se espera que impacte en caso de alcanzar tierra continental, el próximo sábado por la mañana, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
El ciclón alcanzó vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, y se desplaza hacia el oeste a una velocidad de 24 kilómetros por hora, agregó el NHC, indicando que el fenómeno atmosférico tiene altas probabilidades de evolucionar a tormenta tropical, que es la antesala de un huracán.
El Caribe nicaragüense fue impactado en octubre de 2005 por el huracán Beta y por Félix en septiembre de 2007. El Joan (Juana) ha sido el más peligro de los ciclones que han tocado tierras nicaragüenses.
Joan atravesó Nicaragua como huracán categoría 4 y causó millonarias pérdidas económicas, incluyendo la destrucción de la ciudad de Bluefields, capital de la RAAS. Unas 200 personas murieron como consecuencia del ciclón en octubre de 1988.
Diez años más tarde, el huracán Mitch que impactó en la vecina Honduras, provocó incalculables daños y más de dos mil muertos en Nicaragua, la mayoría en la región del Pacífico.