Después de una buena temporada en Clase A con la organización de los Marineros de Seattle, Erasmo Ramírez regresó a Nicaragua lleno de satisfacción por el trabajo que hizo en su primer año en los Estados Unidos.
Aceptó 13 jonrones, 21 bases por bolas, salvó un juego y completó otros, además ponchó 117 veces, en 26 juegos, 23 como abridor, en la Midwest League.
También ganó un juego en postemporada y dejó ganado otro, que el relevo echó a perder.
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“Estar en el Juego de Estrellas de la mitad de temporada como relevista y en la postemporada como abridor fue emocionante, además de ser el Jugador Más Valioso del equipo en el año”, relató Ramírez.
Erasmo venía de ganar la triple corona de pitcheo en la Liga de Verano de Venezuela, lo que llevó a su organización a promoverlo hasta Clase A, con los Clinton Lumber Kings, de la Midwest League.
“Demostré que tengo la capacidad de jugar en una liga más fuerte y ahora a esperar a donde me manden”, comentó el lanzador derecho.
Al ser mandado a Clase A, sin pasar por las ligas Novatos o Clase A Corta, el nicaragüense se enfocó en hacer un buen trabajo y mantener el control en sus lanzamientos.
“Siempre me mantuve como en Venezuela, con pitcheos bajitos, en las esquinas y sin guardar lanzamientos”, relató Ramírez.
A su llegada a los Estados Unidos, Erasmo dijo que los entrenadores se enfocaron en trabajar en la consistencia y el dominio de sus lanzamientos.
“Yo mismo me exigía, porque era el más pequeño, el más joven del staff, y pensé: ‘voy a demostrar que puedo quedarme aquí’”, expresó.
Erasmo no lanzará en Nicaragua, ya que su organización lo mandó a descansar.
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