CORRESPONSAL /CARAZO
Padres de familia del centro educativo Rubén Darío, ubicado en Diriamba, cerca del mercado municipal de esa ciudad, denunciaron que ya no aguantan el hedor del improvisado centro de compras que se ha expandido sobre el bulevar del local, dejando solamente libre la entrada del mismo.
El centro educativo cuenta actualmente con 315 alumnos de primaria y preescolar, y en su mayoría son hijos de los comerciantes.
“El problema ha sido que algunos padres de familia no han puesto presión, porque como gran parte de ellos trabaja en el mercado o tienen familiares ahí, entonces les perjudica, sin tomar en cuenta que aquí hay varios niños que ya no aguantan el tufo del mercado. Yo creo que hasta ya se acostumbraron”, dijo Sara Uriarte, madre de familia.
EN PROCESO
Bismarck Pérez, Alcalde de Diriamba, indicó que ya se están haciendo treinta módulos, precisamente para mejorar las condiciones del mercado y para trasladar a varias personas que están en la cercanía del centro.
Uriarte agregó que otro problema ha sido la alimentación para los niños, ya que ésta sólo llega por temporadas. Se intentó conocer la versión de las autoridades del centro pero no quisieron brindar declaraciones.
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