MÉXICO/ AFP
La cifra de muertes en México por el paso del huracán Karl y las lluvias asociadas se incrementó a 22 ayer, con la muerte de siete personas en un derrumbe en una carretera, mientras la tormenta Georgette impactó en la península de Baja California, informaron autoridades.
Con esas muertes suman 78 las reportadas hasta ahora por la temporada de lluvias que comenzó a mediados de mayo, informó la directora de Protección Civil, Laura Gurza. Las precipitaciones han sido “muy por encima de lo normal” y también dejan 810,000 damnificados, agregó. Un balance previo suministrado por autoridades estatales daba cuenta de casi un millón de damnificados.
Ayer gran parte del territorio mexicano seguía siendo blanco de lluvias, pues la nubosidad provocada por Karl se extendía hasta el noroeste, donde la capital del estado de Tamaulipas registró inundaciones. Las lluvias provocaron el derrumbe de un cerro en una carretera cercana a 60 kilómetros de Ciudad de México, sepultaron un autobús y causaron siete muertos y 20 desaparecidos según dijo a periodistas Tito Maya de la Cruz, alcalde de Villa Guerrero (centro).
El Gobierno mexicano ha calificado la actual temporada de lluvias como la peor desde que hay registros en el país. “Ha habido lluvias que han rebasado los parámetros históricos” en algunos lugares hasta al doble, declaró Gurza.
En el noroeste del país el delegado en Baja California Sur (noroeste) de la Comisión Nacional de Agua, Celso Castro, dijo que Georgette tocó tierra poco antes de las 14HOO locales (16HOO GMT), cerca al balneario de Cabo San Lucas, uno de los destinos turísticos más exclusivos del país, sin provocar por ahora reportes de daños.
En tanto en Veracruz unas 40,000 personas se encontraban en refugios improvisados en escuelas y edificios públicos para protegerse de las inundaciones.
El gobernador Fidel Herrera reiteró ayer su llamado a la solidaridad, con el envío de alimentos y provisiones para los damnificados por Karl, que se suman a los que ya habían dejado dos semanas de lluvias previas.
Como un reflejo del nivel alcanzado por las inundaciones, Herrera alertó ayer a la población de que al menos 280 cocodrilos de un criadero en una granja ambiental escaparon cerca del poblado de La Antigua, uno de los más afectados por las inundaciones.
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