Julia Roberts, la sonrisa de Hollywood y la novia de América, fue también la diosa del Festival de Cine de San Sebastián, donde reconoció que a veces ella misma tiene que alejarse de su halo de estrella. “No pienso en mí como Julia Roberts”, dijo en una entrevista con varios medios, “y eso me ayuda a tomar bien las decisiones”. Premio Donostia 2010 del festival en reconocimiento a su carrera, Roberts sabe que es una especie en extinción, y a la pregunta de si las estrellas se están apagando en Hollywood, responde que “el negocio realmente ha cambiado desde que empecé”.LA PRENSA/AFP/RAFA RIVAS