LONDRES, Reino Unido/AFP
El mundo de la moda se despidió oficialmente ayer lunes del diseñador británico Lee Alexander McQueen en una original ceremonia celebrada en la catedral Saint Paul de Londres, en presencia de algunas de sus adeptas como Kate Moss, Bjork o Sarah Jessica Parker.
La modelo Naomi Campbell, la diseñadora Stella McCartney o la redactora jefe de la edición estadounidense de la revista Vogue , Anna Wintour, fueron otros de los grandes nombres que participaron en este póstumo homenaje a la vida del ‘enfant terrible’ de la moda británica, que murió en febrero pasado a los 40 años de edad.
“Fue una vida que vivió ante la mirada pública, pero fue tan vulnerable y retraída como glamorosa“, declaró el reverendo Giles Fraser, que ofició la ceremonia bajo la cúpula de la catedral en presencia de 1,200 personas, coincidiendo con la Semana de la Moda de Londres.
Rindió homenaje entonces a los tres Lee (nombre por el que le conocían sus allegados) McQueen: al “miembro de su familia” que “nunca olvidó sus raíces“, al “amigo y compañero de trabajo” por “su lealtad”, “su risa contagiosa (y) su lengua viperina”, y al “diseñador” por su “creatividad, su talento para organizar grandes espectáculos y su capacidad para sorprender”.
Wintour, la temible periodista que inspiró la película El diablo se viste de Prada , recordó en su tributo a un hombre “complejo y con talento” que llevaba siempre a la gente a “un mundo de sensaciones que podían ser de sorpresa, de repulsión o de entusiasmo”.
Según ella, uno de los mayores logros de McQueen, que inició su formación en una prestigiosa sastrería de la “milla de oro” londinense, es que podía crear “los diseños más exquisitos de alta costura y tener un verdadero impacto en cómo se vestía el mundo real”.
Los testimonios de familiares, amigos y compañeros de profesión de McQueen, la mayoría de los cuales optaron en su vestimenta por los tonos oscuros, se alternaron con actuaciones que añadieron emoción y brillantez al acto.
“Ha sido muy bonito”, dijo Sarah Jessica Parker, la protagonista de Sex in the City , que lucía un abrigo negro encima de un vestido de color crema mientras trataba de abrirse paso hacia su vehículo.
Kate Moss, que llevaba un vestido de cuero negro con un atrevido escote de pico, y Naomi Campbell, con un vestido de plumas negro y botas altas de cuero a juego, tampoco quisieron perderse este homenaje público a su amigo.
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