Por:Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Un nicaragüense de 40 años fue asesinado de un disparo en el cuello en La Carpio y otro, en Los Chiles de la ciudad de Alajuela, quien falleció en el pavimento cuando un carro le pasó encima mientras dormía. Las dos muertes no tienen relación y de hecho ocurrieron a muchos kilómetros de distancia.
El fallecido en La Carpio, un asentamiento ubicado en San José, fue Santos Damaso Zeledón, de 40 años, quien falleció en la llamada Cuarta Parada de esta comunidad. A las 7:00 p.m. de la noche del sábado, Zeledón le dijo a su suegra Albertina Centeno, que iría a una gasolinera para echarle combustible a su carro y desde ese momento sus familiares no supieron nada de él hasta que a eso de las 10:30 p.m. un vecino alertó a la policía sobre una agresión contra una persona.
Al llegar a la Cuarta Parada los oficiales encontraron tirado al nicaragüense a la par del carro y con un disparo en el cuello. Al parecer él falleció en el lugar.
Una pandilla de la localidad lo habría asesinado para robarle, pues sus familiares no le encontraron su dinero ni un celular. La policía encontró su gorra debajo del carro. Quienes le habrían robado y asesinado es una pandilla llamada Los Ángeles, la cual opera en la Cuarta parada.
Lo irónico de la vida es que Zeledón había decidido regresar a vivir con sus hijos al departamento de Estelí, en Nicaragua, debido al incremento de la violencia en esta comunidad, principalmente por las balaceras entre pandillas que disputan territorios para la venta de drogas.
El otro nicaragüense fallecido fue José Augusto Carvajal Dávila, de 31 años, quien después de una noche de fiesta fue encontrado muerto este domingo en Santa Cecilia de Los Chilez, zona fronteriza con Nicaragua.
Carvajal Dávila fue hallado por vecinos del lugar con golpes en todo el cuerpo y con partes semi desmembradas.
Una noche antes había salido con un amigo hacia un baile, y luego de tomarse unos tragos se despidieron a la media noche y luego no se supo más de él.
Al encontrarlo tirado en la calle, la señora Mercidia Izaguirre lo reconoció por un tatuaje en uno de sus brazos e indicó que era Carvajal Dávila, con 4 años de vivir en Costa Rica y era originario de León, al parecer tomaba mucho y le gustaba acostarse en la calle.
Por eso la policía no descarta que mientras dormía, un vehículo le haya pasado encima. Él trabajaba cosechando naranjas en la empresa Tico Frut.