Se exhibió en Venecia película sobre Joaquin Phoenix, que al final resultó ser una total mentira. LA PRENSA/ARCHIVO/AP/JOE TABACCA

Las mentiras de Joaquin Phoenix

Una película que inicialmente fue presentada como un documental sobre la decadencia del actor estadounidense Joaquin Phoenix fue en realidad un montaje ficticio, admitió su director Casey Affleck, en una entrevista publicada ayer por el New York Times.

NUEVA YORK/AFP

Una película que inicialmente fue presentada como un documental sobre la decadencia del actor estadounidense Joaquin Phoenix fue en realidad un montaje ficticio, admitió su director Casey Affleck, en una entrevista publicada ayer por el New York Times.

En esta entrevista, el cineasta (que es el hermanastro del actor) dijo que su nueva película I’m Still Here , que cuenta la supuesta reconversión de Joaquin Phoenix en rapero, fue en realidad una puesta en escena.

Aclamado por su interpretación del cantante de música country Johnny Cash en Walk the line , Joaquin Phoenix logra en esta última película explotar al máximo su talento, estima Casey Affleck.

“Es una actuación genial, la mejor de su carrera”, comenta el cineasta, que había presentado la película en el festival de Venecia como un retrato “sin concesiones”, una inmersión en el universo de una estrella a la deriva.

Las escenas de toxicomanía y de prostitución, así como los supuestos archivos de la familia de Joaquin Phoenix, eran todas “puestas en escena, que necesitaron varias tomas“, detalla Casey Affleck en el New York Times.

Durante los dos años de rodaje del falso documental, Joaquin Phoenix llevó su papel hasta los estudios de televisión, posando como un hombre engreído, hirsuto, que mascullaba palabras incoherentes por debajo de su espesa barba, algo que ilustró en el programa de David Letterman en 2009.

Halagando el talento de su actor, Affleck se defiende de las críticas diciendo que nunca quiso engañar al público.

“Nunca tuve la intención de engañar a nadie“, afirma.

En una escena, Phoenix habla sobre la ironía de que su vida sea mostrada en cine, cuando él está tratando de salirse de ese ramo del entretenimiento. La cinta sigue a Phoenix a sus últimos encuentros con la prensa, donde se queja de que “odia” actuar.

“Creo que en algún punto de su vida, todo el mundo odia su trabajo y la gente que les rodea”, dijo en las escenas iniciales, para explicar por qué quiere cambiar su vida pese a su talento y enorme éxito, que incluye una nominación al Oscar por su papel como Johnny Cash en I Walk the Line .

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