Edgard Rodríguez C.
No hay que escudriñar la historia para percatarse de que no hay nada seguro en el beisbol.
Cada vez que se habla de grandes caídas, se mira hacia los Filis de 1964, los que dejaron ir una ventaja de 7.5 juegos, cuando a la temporada le faltaban únicamente 12 partidos para su final.
Pero no hay que ir tan largo. A los Tigres del año pasado se les escurrió una ventaja de tres partidos, con sólo cuatro para el final. ¿Se podrá, entonces, dar por seguro alguno de los equipos entre los que van de líderes?
Es difícil. Quizá Texas, que entró al fin de semana con 10 partidos sobre Oakland en el sector Oeste de la Liga Americana con 14 partidos por jugar. Y a lo mejor Minnesota, que supera por nueve a los Medias Blancas.
Pero ¿cómo se sentirán los Filis, que sólo le sacan tres de ventaja a los Bravos, o más aún, los Padres, que tienen a la par a los Gigantes, y los Yanquis, a quienes incluso Tampa se les ha ido arriba tras una vibrante serie?
No obstante, las principales batallas son Tampa-Yanquis y San Diego-Gigantes, sin des
cuidar a Colorado, que ya agarró viaje de nuevo. Veamos a los Yanquis y a Tampa, que han ofrecido tórridas batallas recientemente.
Los Yanquis tienen mucho más talento que Tampa, pero los Rays se han articulado mejor como equipo. A los Yanquis, además del bajón de voltaje que experimentan, se les ha unido un buen grupo de jugadores lesionados.
¿Qué dicen las cifras a partir de las cuales se puede realizar proyecciones? Los Yanquis batean más (.268 vs. 249), pero Tampa lanza un poco mejor (3.84 vs. 3.91). Los Yanquis jonronean más (178 vs. 147), pero Tampa truena en el momento preciso.
Así que unos Rays inspirados y con la mira en octubre se han topado con unos Yanquis disminuidos en su bateo y con lesiones. Aun así, ambas tropas protagonizaron una vibrante serie cuyos juegos se definieron por una carrera.
Con 15 partidos por jugar, no creo que Boston tenga muchas opciones de meterse entre Yanquis y Rays. Tampa debe seguir con ese juego consistente, y los Yanquis van a mejorar, porque varios de sus lesionados están de vuelta.
En el beisbol nunca se sabe qué pasará, pero los Yanquis tienen demasiado talento y Tampa, demasiada hambre de gloria como para desplomarse en esta recta final de la campaña.
Lo interesante es que vienen cuatro duelos entre ambas tropas la próxima semana, y ahí sabremos quién queda arriba en la más exigente división del beisbol.
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