El cantante británico George Michael comenzó a cumplir en la cárcel de Pentonville, al norte de Londres, la sentencia de ocho semanas de prisión tras haber sido hallado culpable, el martes, de conducir bajo efectos de marihuana.
El ex vocalista de la banda Wham! fue sentenciado a prisión por haber colisionado en julio pasado su Range Rover contra un comercio de revelado de fotografías de la ciudad londinense, tras fumar marihuana.
Aunque la defensa pidió por una condena de servicios comunitarios, el juez John Perkins de la Corte de Highgate consideró que Michael, quien ya había sido reprendido en el pasado por la Policía por sus adicciones a las drogas, no tomó en serio “las advertencias previas”.
Tras el dictamen, el cantante lloró en el estrado, mientras su pareja, Kenny Goss, se tomaba la cabeza con las manos. Michael tendrá que pagar una multa de mil 930 dólares y probablemente pase la mitad de su pena tras las rejas antes de poder solicitar la libertad bajo fianza.
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