MIAMI/EFE
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, consideró ayer “saludable” la alternancia del poder para fortalecer la democracia en Latinoamérica y el Caribe y evitar que los intereses de un grupo o fracción estén por encima de las necesidades de todos los ciudadanos.
Funes aseguró que en su país se comprobó que cambiar los actores políticos en el poder puede reforzar el sistema democrático y abrir un nuevo periodo de la vida política, económica y social. “La derecha política y empresarial y el sistema de medios y comentaristas aliados negaban la posibilidad de la alternancia como algo consustancial con la democracia”, agregó en la decimocuarta Conferencia de las Américas, organizada por el diario The Miami Herald con la participación de 500 expertos y funcionarios de la región y de Estados Unidos.
“Se decía que si este servidor llegaba a la Presidencia sería algo así como un títere del presidente venezolano, Hugo Chávez. En fin, que el país iba en camino al Socialismo del Siglo XXI, por lo demás, sistema que nadie puede explicar ni comprender, a veces ni el propio presidente Chávez”, comentó.
Tras aclarar que no deseaba juzgar las experiencias de otros países, mencionó el caso de Colombia y Venezuela sólo “como un punto de referencia para el análisis”. Dos experiencias de mandatarios que se reeligieron, cambiaron reglas y modificaron la Constitución para permitir la reelección sin límites, puntualizó.
Respecto a la reciente matanza en el estado mexicano de Tamaulipas, donde fueron asesinados 72 migrantes, 13 de ellos salvadoreños, dijo que el hecho mostraba la gravedad del fenómeno de la pobreza, combinado con el narcotráfico y el crimen organizado. Aseveró que el crimen organizado no se podrá enfrentar con éxito si no es de manera conjunta, incluyendo a México, país con el que se acordaron recientemente acciones para combatirlo.
Pero, advirtió, no se podrá construir un mundo más seguro si no se reduce la inseguridad social y económica, un aspecto que debe entender la comunidad internacional y en particular EE.UU. cuando insiste en “apoyarse en los países de la región para enfrentar al crimen organizado y el terrorismo”.
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