BRUSELAS/ AFP
Varios disidentes cubanos recién excarcelados reclamaron ayer a la Unión Europea que mantenga su Posición Común con La Habana, una decisión aplazada por los 27, divididos sobre cómo proceder con el régimen frente a la insistencia de España de abrir una nueva etapa con la isla.
La Posición Común “no se puede retirar hasta que haya verdaderos gestos” del Gobierno cubano, con la “liberación de todos los prisioneros” políticos, expresó Antonio Díaz junto a otros tres disidentes cubanos, en un acto organizado por el Partido Popular Europeo (derecha) en la sede de la Eurocámara en Bruselas. “No ha habido ningún tipo de cambio hacia la libertad y la democracia” en Cuba y lo “único que ayuda es mantener” ese documento, que condiciona las relaciones de la Unión Europea (UE) con La Habana a progresos en materia de derechos humanos, agregó Díaz.
Los cuatro disidentes forman parte de la treintena de presos que fueron liberados desde julio y se instalaron luego en España, en el marco del inédito acuerdo alcanzado entre La Habana y la Iglesia católica cubana para excarcelar a un total de 52 reos políticos.
La petición de los ex prisioneros coincide con el aplazamiento de la revisión anual de la Posición Común, prevista para ayer pero aplazada hasta octubre.
El Gobierno socialista español y especialmente el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, defiende que la Posición Común debe ser reemplazada por un acuerdo bilateral con Cuba, como la mejor forma de promover los cambios hacia la democracia en la isla. Con el proceso de liberación de 52 presos políticos, apoyado activamente por España, Moratinos argumenta ante sus socios de la UE que ha llegado la hora de derogar ese documento de 1996, para lo que es necesario el acuerdo de los 27.
Para los más reticentes, el aplazamiento de la revisión anual de la Posición Común es síntoma de que Madrid no va a lograr su propósito.
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