Los Ángeles/ EFE
Lady Gaga hizo suyos por completo los MTV Video Music Awards, los premios de ese canal dedicados a los mejores vídeos musicales del año, y se alzó con 8 de los trece galardones a los que aspiraba, incluido el de Mejor Vídeo del año, por Bad Romance.
Otras de las estatuillas que se llevó en la gala, organizada en el teatro Nokia de Los Ángeles (California), fueron las de Mejor Vídeo Pop, Mejor Vídeo de una artista femenina, Mejor Vídeo Dance (todas ellas por Bad Romance ) y Mejor Colaboración, este último por Telephone , con Beyoncé.
Los demás galardones le llegaron por categorías técnicas: Mejor Coreografía, Mejor Dirección y Mejor Edición, todos por Bad Romance. Además Gaga aprovechó la ocasión para anunciar que el título de su siguiente álbum se llamará Born This Way .
Entre los hombres destacaron los premios para Eminem, que se llevó el de Mejor Vídeo de un artista masculino y Mejor Vídeo de hip-hop, ambos por Not Afraid , y el adolescente Justin Bieber, que se hizo con el premio al Mejor Vídeo de un nuevo artista por Baby , en el que también interviene Ludacris.
El otro premio que se entregó en directo fue el de Mejor Vídeo de Rock, para 30 Seconds to Mars.
La gala, presentada por la humorista Chelsea Handler, arrancó con fuerza con un “gag” protagonizado por Lindsay Lohan, que no dudó en parodiar sus problemas con la bebida. La actriz, en tono bromista, le preguntó a la presentadora si estaba borracha y le avisó de que nadie quiere trabajar con borrachos.
“Aprende de mí, la gente no quiere que lo hagas“, afirmó.

La retransmisión duró más de dos horas y contó con algunos momentos llamativos, como cuando Bieber parecía no encontrar el camino al escenario para recoger su premio o los problemas que sufría Gaga para levantarse de su asiento debido a los excéntricos vestidos que lució.
Entre esos modelos no dudó en mostrar el polémico que apareció recientemente en la portada de la versión japonesa de la revista Vogue, con trozos de carne cruda.
Otras actuaciones musicales destacadas fueron las de Usher, que trató de emular a Michael Jackson con sus movimientos sobre la pista mientras el diseño de producción dejaba asombrado al público, y la de Taylor Swift, quien entonó una balada llamada Innocent .
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B