TEHERÁN/AFP
Irán anunció ayer que estaba dispuesto a liberar bajo fianza de medio millón de dólares a la senderista estadounidense Sarah Shourd, detenida desde hace más de un año, tras dos días de informaciones contradictorias que revelaron divisiones en el poder en Teherán.
- El fiscal iraní, citado por IRNA, explicó que el juez confirmó que la señorita Shourd está enferma. La madre de la joven había dicho en agosto que su hija estaba diagnosticada con una fase precancerosa.
Estados Unidos siempre ha negado que los detenidos fueran espías. A fines de julio, el presidente Barack Obama llamó a Irán a liberar inmediatamente a los tres norteamericanos .
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El fiscal de Teherán, Abas Jafari Dolatabadi, citado por la agencia oficial IRNA, anunció la decisión de permitir la liberación bajo fianza de Shourd, de 32 años, aunque precisó que sus dos compañeros, detenidos con ella el 31 de julio de 2009 en Kurdistán, Shane Bauer y Josh Fattal, ambos de 28 años, permanecerán encarcelados. “El caso está casi cerrado y el juez acusó de espionaje a los tres estadounidenses”, dijo el fiscal. “En el caso de la mujer acusada, se fijó una fianza de 5,000 millones de rials iraníes (500,000 dólares). Puede ser liberada cuando se deposite el dinero. Su abogado ha sido informado”, declaró.
La noticia fue recibida con cautela en Washington. “Obviamente estamos esperanzados y satisfechos con esta noticia, pero ya hubo antes idas y venidas en este asunto, así que esperaremos a que suceda, estamos a la espera”, manifestó ayer el asesor de la Casa Blanca David Axelrod a la cadena de televisión estadounidense NBC.
El pasado jueves, el Gobierno iraní anunció la liberación ayer de Shourd por “compasión islámica”, un día después de la fiesta musulmana del final del ramadán. Pero la justicia bloqueó la iniciativa. “Mientras no haya concluido el procedimiento judicial para examinar las acusaciones contra los tres ciudadanos estadounidenses, ninguno de los acusados será liberado”, explicó entonces el fiscal Dolatabadi.
Desde el principio, el caso de los tres estadounidenses generó discrepancias en el poder iraní. El canciller Manushehr Motaki lo presentó a fines de 2009 como un caso de “entrada ilegal a territorio iraní”. Pero la línea dura del régimen, liderada por el ministro de Inteligencia Heydar Moslehi, siempre consideró espías a los detenidos.
La liberación de Sarah Shourd tiene sin duda como objetivo aliviar la tensión con Washington sobre el controvertido programa nuclear iraní. El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, viaja a fines de septiembre a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
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