Como si de un manantial natural se tratara, las aguas negras con todo y excremento fluyen dentro de las casas de una cuadra completa del barrio Cristo del Rosario.
Los pobladores afirman que eso les pasa cada vez que llueve, pero ayer, cuando todavía no habían empezado las lluvias, sus casas estaban inundadas.
Jorge Sandoval señala que el problema lo tienen desde hace dos años, ya que cuando empezaron el saneamiento del lago les cambiaron la tubería de aguas negras, la cual es de menos grosor.
Los pobladores han llamado a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) para que les resuelvan el problema, pero la única respuesta que han recibido es que se peguen al tubo viejo o que abran un hueco en las cajas de registro de aguas negras, para que las aguas salgan a la calle.
Ayer por la mañana aseguran que llamaron a Enacal porque sin caer una gota de lluvia sus humildes casas estaban inundadas de excrementos y aguas putrefactas, pero la joven que los atendió dijo que no habían suficientes denuncias como para mandar a alguien a investigar.
Sin embargo, los afectados son una cuadra completa del barrio, sólo dos casas de la cuadra se salvaron porque cuando cambiaron las tuberías se opusieron al cambio.
Doña Julia Barrantes dice que le da vergüenza el montón de excremento que sale de su baño, otro en el patiecito interno que tienen y en la acera de su casa, por lo cual ha ido en dos ocasiones a Enacal a exponer el problema y siempre le han dicho que abra un hueco para que el agua salga directo a la calle.
“Cada vez que llueve tenemos la porquería en el patio y si no buscamos cómo sacar el agua se nos mete a toda la casa. Cuando esto sucede también sale el agua por los inodoros y por el desagüe del baño”, dice Juana Balladares Obando.
La mayor afectada es Luisa Sánchez, a quien se le llena todo el patio y tiene que meterse en la porquería para poder entrar o salir de su casa.
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