CORRESPONSAL/JINOTEGA
El conocido barbero jinotegano, don Dioscórides González, es una persona especial, de ésas que ahora cuesta encontrarse. Dos carteras con dinero en efectivo, tarjetas de crédito y otros documentos se ha encontrado en la calle y los ha entregado a sus dueños.
El viernes en la noche le robaron su perrito de cuatro meses, espera se lo devuelvan y entregará gratificación al que le devuelva a su canino, Rocky, de cuatro meses.
La semana pasada don Dioscórides encontró una cartera con 500 córdobas, más tarjetas de débito y crédito de una empleada de la Administración de Rentas (DGI) de esta ciudad y se la fue a entregar a la propia oficina donde trabaja la funcionaria, de la cual dijo no recordar su nombre, la que le agradeció, porque además ahí tenía su cédula y otros documentos importantes.
La noche del viernes, González, encontró en las cercanías de la escuela José Dolores Rivera una cartera conteniendo 820 córdobas, tarjeta de crédito, licencia de conducir y cédula a nombre de Norlan Josué Arosteguí Acuña y el sábado en la mañana la entregó a su propietario.
SE QUIERE IR LIMPIO
‘Estoy cerca de irme al barrio Los Cipreses —el cementerio— y me quiero ir limpio. No quiero que la conciencia me remuerda de llevarme lo que no es mío. Nunca lo he acostumbrado”, apuntó don Dioscórides, reconocido barbero y comerciante jinotegano, dando un ejemplo a quienes roban o los que se encuentran carteras y lo más práctico que hacen es tomar el dinero y botar los documentos, perjudicando a los afectados.
EL CASO DE ROCKY
El ejemplo de don Dioscórides es uno entre mil, pero mientras entregaba la segunda cartera, amigos de lo ajeno le robaron su perrito Rocky de cuatro meses, chow chow, amarillo con blanco. “Estoy dispuesto a pagarle dinero al que me lo entregue”, declaró el honrado barbero y comerciante jinotegano.
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