85 reos se fugan de cárcel de México

Un total de 85 presos se escaparon ayer de una cárcel de la ciudad mexicana de Reynosa, en la frontera con Estados Unidos, en la fuga más numerosa de los últimos años en el país, informó el gobierno del estado de Tamaulipas (noreste).

MÉXICO/ AFP

Un total de 85 presos se escaparon ayer de una cárcel de la ciudad mexicana de Reynosa, en la frontera con Estados Unidos, en la fuga más numerosa de los últimos años en el país, informó el gobierno del estado de Tamaulipas (noreste).

La huida en Reynosa se registró aparentemente sin violencia, por lo que las autoridades investigan la posible complicidad de dos custodios del Centro de Ejecución de Sanciones de esta ciudad, que están desaparecidos, y de otros 44 funcionarios del penal, incluido su director.

Reynosa, vecina de la estadounidense Mc Allen (Texas), y el resto del estado de Tamaulipas son escenario desde principios de año de cruentas disputas entre los cárteles —otrora aliados— del Golfo y Los Zetas. Unos 200 presos se han fugado este año de cárceles de Tamaulipas, según Antonio Garza, secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, quien asumió el cargo el martes.

Otro funcionario de esta secretaría manifestó que los presos cumplían sanciones por diferentes delitos, incluido el narcotráfico, y que “la evasión se dio sin violencia”.

En marzo 41 reos se escaparon de un penal de la ciudad de Matamoros, también fronteriza con Estados Unidos, y en abril 13 reos fueron liberados por un comando de hombres armados que ingresó disparando a un penal de Reynosa.

La de ayer fue la fuga más numerosa de los últimos años en México, superando a la de mayo de 2009, en la que 53 presos se escaparon también sin mediar violencia en el estado de Zacatecas (norte).

De otro lado, las autoridades informaron que unos 70 reos armados con palos y herramientas de los talleres participaron en la riña de la Cárcel Distrital de Cuautla (Morelos), que fue aparentemente motivada por una discusión entre dos internos.

Las cárceles mexicanas también son a menudo escenario de riñas y matanzas entre miembros de los cárteles e incluso la pública Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha estimado que en cerca de un centenar de prisiones los presos ejercen el poder “de facto”.

En julio se descubrió que reos de una prisión de la ciudad de Gómez Palacio (norte) tenían permiso para abandonar el centro por la noche y cometer crímenes con armas cedidas por sus propios guardias.

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