ESTADOS UNIDOS/AFP/EFE
Al fin no. El plan de una Iglesia evangélica de Florida (al sureste de Estados Unidos), de quemar ejemplares del Corán, que desató críticas globales, fue cancelado ayer aunque su pastor no obtuvo a cambio el acuerdo que pedía para mudar el lugar de construcción de una mezquita en Nueva York.
La puerta de la iglesia Dove World permaneció rodeada por equipos periodísticos de todo el mundo, pero nadie que no fuera uno de sus cincuenta miembros podía ingresar: su pastor, Terry Jones, logró la atención mundial al amenazar con encender una llama sobre 200 libros del Corán y los ánimos de millones en el mundo.
“No estamos haciendo esto para buscar publicidad”, expresó Luke Jones, un pastor de 29 años e hijo del líder de la congregación, y agregó que no sabía si lograrían más adeptos a su iglesia.
Antes que el pastor Jones se mostrara el jueves indeciso sobre si quemar o no las copias del Corán, la idea encendió un debate introspectivo en los medios de prensa sobre la cobertura que se dedica a este acto deliberadamente provocador y algunos medios de comunicación fueron cancelando todo tipo de pautación en vivo de la escena.
Fundada en 1986 en Gainesville, la iglesia Dove World Outreach Center sigue una línea integrista, denunciando el aborto y la homosexualidad y acusando al Islam de querer dominar el mundo.
La polémica, generada a nivel mundial (con los rechazos y advertencias) sobre la realización de esta acción y la construcción de una mezquita cerca de la “zona cero”, ha agitado el ambiente en vísperas de la conmemoración de los ataques del once de septiembre, que durante ocho años se ha celebrado con gran solemnidad y quietud.
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