En el país se requieren, por lo menos, 10 mil aulas nuevas para ampliar la cobertura educativa. LA PRENSA/ ARCHIVO S. MARTíNEZ

2011 con menos plata para inversión social

El posible “estancamiento” que tendrían los presupuestos de Salud y Educación en 2011, debido al incremento de tan sólo el cinco por ciento del techo del Presupuesto General de la República del 2011, denota que el Gobierno no tiene interés de “llevar el discurso a la práctica”.

El posible “estancamiento” que tendrían los presupuestos de Salud y Educación en 2011, debido al incremento de tan sólo el cinco por ciento del techo del Presupuesto General de la República del 2011, denota que el Gobierno no tiene interés de “llevar el discurso a la práctica”.

“Esto significa que si en términos nominales va a crecer cinco por ciento, en términos reales se mantiene en el mismo nivel estancado por la inflación. Si se congela el techo, en términos reales, no se puede aumentar el gasto social”, enfatizó el economista Adolfo Acevedo.

Además, el economista recalcó que en años electorales el presupuesto del Consejo Supremo Electoral (CSE) crece en un poco más de 800 millones de córdobas, lo que podría imponer mayores restricciones al aumento del gasto social, pues el presupuesto de 2011 aumentaría 1,624 millones 675 mil córdobas, según Hacienda. “Eso se llama ilusión monetaria, porque si la inflación el próximo año es de cinco por ciento, el problema es la capacidad de compra en términos reales”, explicó Acevedo.

PRESUPUESTOS SIN VARIAR

El presupuesto asignado al Minsa en este año es 5,169 millones de córdobas y la asignación del Mined fue de 5,241 millones de córdobas, un monto similar fue el asignado a ambas instituciones en el 2009 en términos nominales.

Pero en términos reales (incluyendo la inflación y el deslizamiento de la moneda) redujo unos 12 millones de dólares, aproximadamente. “Con discursos no resolvemos el problema”, apuntó Luisa Molina, vocera de la Coordinadora Civil, quien hizo ilusión a las necesidades que enfrenta el sector educativo y de salud.

La Coordinadora Civil insiste en que es necesario que se destine por lo menos el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a la Educación —unos diez mil millones de córdobas aproximadamente—, para ampliar la inversión en infraestructura escolar y con ello ampliar la cobertura educativa.

“Los gobiernos deben cumplir con el compromiso adquiridos en Salud y Educación y para esto se requiere el siete por ciento del PIB. También es necesario que haya un aumento de los salarios de los maestros”, dijo Molina.

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