Sebastián Esmilce Amador Urbina, de 35 años, recorrió 139 kilómetros a bordo de bus procedente de Juigalpa, cargando a su inválido niño para buscar apoyo y encontrar justicia en Managua.
Amador acudió a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), quienes acompañarán su denuncia a partir del 16 de septiembre, según el asesor legal Pablo Cuevas.
El demandante, quien habita en el barrio Virgen María, cerca del colegio San Francisco, en Chontales, fue un exitoso boxeador en la década de los años ochenta, pero perdió un ojo.
Manifestó que su criatura, Hammer, de 12 años, fue atropellado cuando tenía dos años de edad por el vehículo que conducía Heberto Saballos, junior.
“Yo iba con mi hijo. Era una camioneta Land Cruiser (donde iba el señalado), viajaba como a 120 kilómetros por hora, los vidrios iban cerrados, polarizados y llevaba música a todo volumen”, dijo.
UN BÓLIDO
Agregó que la camioneta se detuvo varios metros adelante con la criatura incrustada en el vidrio delantero.
El chofer intentó escapar, pero fue detenido por los furiosos pobladores.
El joven llevó al niño a una clínica privada del lugar de donde le dieron de alta al día siguiente con diagnóstico de trauma cerebral y de cerebelo, y se complicó.
Cinco años después el juez de Distrito Civil y Penal de la zona manda a ampliar pesquisas a la Policía.
El consternado padre gestiona en la Policía y aduce que lo han tratado mal y le dijeron que archivaron el caso porque no hay suficientes pruebas.
Marcos Carmona, director de la CPDH, manifestó que el caso no ha prescrito porque hay una acción legal, de lo contrario sería un caso manifiesto de injusticia, y acudiría a la Comisión Internacional de los Derechos Humanos, para que se haga justicia.
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