Nicaragua en boca del lobo

Ocurrió lo de siempre. El país anfitrión define grupos, calendario de juegos y todo lo concerniente al evento, de acuerdo a sus intereses. Aquí se ha hecho así también.

Por Edgard Rodríguez C.
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Ocurrió lo de siempre. El país anfitrión define grupos, calendario de juegos y todo lo concerniente al evento, de acuerdo a sus intereses. Aquí se ha hecho así también.

Por eso no debemos asustarnos de que Puerto Rico, sede del próximo torneo premundial de beisbol, nos haya mandado a la boca del lobo en el campeonato que organizará del 1 al 10 de octubre en la isla. Quedamos junto a Cuba y Estados Unidos.

Y para no hacernos ilusiones, nos han colocado a la par también a los conjuntos de México y Venezuela, quienes han anunciado que irán con profesionales. Eso deja que el único duelo parejo para nosotros sea el que sostendremos contra Colombia.

Nadie está pidiendo concesiones, pero los boricuas pudieron haber disimulado mejor el asunto. Sólo consideren que en su grupo (A) tienen a Argentina y Aruba, dos equipos anecdóticos, más Canadá, Panamá y República Dominicana. El desbalance es más que evidente.

Lo único que nos queda es apelar al carácter y las agallas de un grupo de muchachos que, peleando en condiciones adversas, han podido salir a flote en el pasado, como lo hicieron en Mayagüez, aunque en un torneo de menor envergadura que el que se avecina para el mes próximo.

En Puerto Rico clasifican a la segunda etapa los cuatro primeros de cada grupo.

De modo que para avanzar hay que quitar del camino, además de Colombia, al menos a dos grandes. Así que la mira está en México y Venezuela, porque Cuba está adentro, y también Estados Unidos.

Lo grave del asunto es que sólo los siete primeros al final del torneo podrán clasificar para los Juegos Panamericanos en Guadalajara, Jalisco.

Y, peor aún, sólo los primeros seis obtendrán su boleto para el Mundial del próximo año. Así que habrá que hilar muy fino en Puerto Rico, o Nicaragua se quedará como espectador todo el 2010.

Estamos claros de que, desde que se borró la frontera entre profesionales y aficionados, las posibilidades de Nicaragua se iban a reducir drásticamente, porque no nos preparamos para esta nueva etapa.

De hecho, jamás nos hemos renovado. Y hay fases en la vida en las que no bastan las agallas y el carácter. Se necesita talento y habilidades desarrolladas, algo de lo que carecemos bastante.

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