El candidato opositor a la presidencia de Brasil, José Serra, y la oficialista Dilma Rousseff. LA PRENSA/AFP/THIAGO SANTOS/VANDERLEI ALMEIDA

Archivan pedido para impugnar a Rousseff

El Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño archivó ayer, por falta de pruebas, un pedido de impugnación contra la candidatura de la oficialista Dilma Rousseff, presentado por su adversario opositor José Serra, Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

BRASILIA/AFP

El Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño archivó ayer, por falta de pruebas, un pedido de impugnación contra la candidatura de la oficialista Dilma Rousseff, presentado por su adversario opositor José Serra, Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Abogados de Serra habían presentado el pedido al TSE el miércoles, alegando que la campaña de Rousseff para las presidenciales del 3 de octubre se habría beneficiado con, e incluso habría estimulado, la violación del secreto fiscal de miembros de la coalición opositora, incluyendo el de una hija de Serra.

De acuerdo con el juez Aldir Passarinho Jr, el documento en que se pide la impugnación “carece de soporte fáctico-probatorio suficiente” y no logra demostrar el “efectivo beneficio” que la candidatura oficialista pudo haber obtenido con ello. Passarinho añadió que el pedido se apoyaba en artículos periodísticos, aunque el propio documento dejaba claro que ya existen investigaciones en marcha en el ámbito de la justicia común sobre estas denuncias.

Al conocerse la decisión del TSE, el secretario general del Partido de los Trabajadores (PT, que sostiene la candidatura de Rousseff) no descartó la posibilidad de procesar a Serra por “calumnia y difamación”, a causa del pedido formulado al TSE.

El miércoles Rousseff había afirmado que se trataba de una “acusación sin pruebas ni fundamento”, y sostuvo que quería ver el episodio aclarado antes de las elecciones. “La principal interesada en esa investigación es mi campaña, la mayor interesada soy yo. Quiero repudiar esa práctica sistemática de levantar acusaciones contra mí sin traer una sola prueba”, añadió Rousseff sobre el episodio.

El TSE explicó que la legislación permite que pedidos de impugnación semejantes sean presentados hasta 15 días después de que el presidente electo reciba su credencial, a mediados de diciembre, antes de su asunción el 1 de enero de 2011, para un período de cuatro años.

Rousseff encabeza las encuestas y si las elecciones fueran hoy obtendría la Presidencia en el primer turno. La candidata oficialista alcanzó el 51 por ciento de las intenciones de voto y abrió una ventaja de más de 22 puntos porcentuales sobre Serra, que suma 27 por ciento.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí