Rebeldes de nuevo activos en medio de desastre en Pakistán

Un triple ataque con explosivos a una procesión religiosa en Pakistán se suma a los apuros del gobierno que ya se debate con inundaciones devastadoras, y muestra que los rebeldes están de nuevo activos pese al desastre natural.

Por Babar Dogar

LAHORE, Pakistán/ AP

Un triple ataque con explosivos a una procesión religiosa en Pakistán se suma a los apuros del gobierno que ya se debate con inundaciones devastadoras, y muestra que los rebeldes están de nuevo activos pese al desastre natural.

Los estallidos dejaron 35 muertos y unos 250 heridos, dijo el funcionario Sajjad Bhutta este jueves en una actualización sobre los atentados de la noche de este miércoles.

Los ataques tuvieron como objetivo una procesión de musulmanes chiítas en la ciudad de Lahore, la cual ha sido blanco de extremistas suníes en los dos últimos años, con frecuentes agresiones coordinadas contra minorías religiosas.

Los sunitas radicales han lanzado en los últiomos años docenas de ataques contra chiítas y otras sectas religiosas en Pakistán. Los extremistas creen que es admisible, incluso honorable, matar miembros de otros credos.

Aliados con al-Qaeda y el Talibán, los milicianos están con esas acciones tratando de desestabilizar al gobierno paquistaní, respaldado por Estados Unidos. Han creado santuarios en el riesgoso noroeste del país cerca de la frontera afgana, donde planean operaciones y se entrenan.

Los atentados fueron el primer ataque grave en Pakistán desde que las inundaciones comenzaron a devastar una gran parte de la nación hace más de un mes. El desastre ha dejado al menos ocho millones de personas en necesidad de asistencia y motivado una importante ayuda internacional aún en curso.

«En momentos en que todo el país está angustiado por el sufrimiento de los afectados por las inundaciones, estos terroristas promueven su propia agenda», dijo el primer ministro, Yousuf Raza Gilani, al condenar las detonaciones en un comunicado.

Las bombas estallaron en tres sitios mientras 35.000 chiítas marchaban por calles de Lahore en la tradicional procesión de duelo por el califa Alí, uno de los más respetados santos del Islam chií.

La primera explosión fue de una bomba de tiempo más bien pequeña que detonó en la calle cerca de un edificio chiíta muy conocido.

Minutos más tarde, cuando reinaba el caos en las calles, un atacante suicida de unos 18 años de edad trató de abrirse paso en una zona donde se preparaban alimentos para los participantes de la procesión y detonó su carga explosiva, dijo un alto funcionario policial, Zulfiqar Hameed.

Poco después, otro atacante suicida hizo estallar otra bomba en una intersección cerca del final de la procesión.

El líder chií Agha Syed Hamid Alí Sha Moosavi exigió más protección, pero dijo que su comunidad nunca dejará de organizar las procesiones anuales por Alí.

«Podemos sacrificar nuestra vida, pero no podemos permitir que terminen las procesiones de duelo», enfatizó.

No hubo una confirmación independiente sobre la cifra de muertes debido a que el área es demasiado peligrosa para que la visiten extranjeros.

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COMENTARIOS

  1. Basilicio Perez
    Hace 16 años

    Esos fanáticos religiosos son verdaderos asesinos que carecen de amor hacia la humanidad, para ellos en su maniática mente solo existe la idea de asesinar al que no es de su bando, Yo creo que los Nicaragüenses conocemos gente similares que atacan al que no se deja poner la bota totalitaria.

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