La semana pasada le envié una foto mía a una sobrina que vive en Las Vegas.
A los pocos días me escribió diciendo que me veía más delgada, pero que tal vez era porque la foto estaba “photoshopeada”.
Como muchas personas saben, existe un programa Adobe Photoshop que sirve para editar imágenes, lo cual incluye mejorarlas en cuanto a luz, brillo, nitidez o tonalidades.
Este programa además sirve para añadir efectos , decoraciones o retocar fotos viejas o detalles que al usuario no le guste.
En los últimos tiempos la perfección parece haberse apoderado de las imágenes.
No hay una sola modelo, estrella de cine o de la música que aparezca con una arruga, pecas o celulitis.
Todos ceden ante la presión de una imagen impecable, perfecta e irreal y allá van a buscar Photoshop para que les haga el milagro de una liposucción digital o una cirugía de mentiritas, que sólo arroje victoriosos resultados en una foto.
Son milagros ficticios y volátiles porque sólo duran lo que la foto retocada sea confrontada con la imagen real y sus imperfecciones.
Aún así, ahí andan las imágenes retocadas, hasta la perfección, suplantando al ser de carne y hueso.
Hay algunos que se añaden las piezas dentales que les faltan o el cabello que se cayó hace años o las “pompis” a lo Jenifer López.
Esta charla no es para criticar el Adobe Photoshop que me parece una gran tecnología, aunque les aclaro, mi foto no está retocada, todas mis imperfecciones están ahí: pecas, arrugas, libras de más.
Yo lo que veo mal es que inventemos palabras que no existen en nuestro idioma.
Independientemente del programa que utilicemos, lo que se hace con él es retocar, mejorar, embellecer, actualizar, renovar esa imagen.
Entonces, por favor no hablemos de “photoshopear”, “photoshoeada”, etc. porque ésos son disparates lingüísticos.
Busquemos la palabra equivalente en nuestro idioma y no dejemos que las tecnologías foráneas nos hagan perder la senda de nuestro idioma.
Siempre hay una frase, una expresión en español que podemos usar, sobre todo en el mundo de la informática.
Podemos decir ratón, en vez de mouse, reproductor de CD en vez de cd player, memoria extraíble en vez de flash memory y muchos otros ejemplos que a diario empleamos en nuestras oficinas, aulas o en el hogar.
Invadamos nosotros a la tecnología y no dejemos que ella nos manipule a su antojo.
El colmo es que ayer oí a una chica que decía a otra, “me voy a facebookear un rato”, para decir que estaría un rato en Facebook, una de las redes sociales virtuales más exitosas de los últimos tiempos, donde lo mismo conversas, que juegas a ser granjero, pirata o chef de un hermoso restaurante, sin necesidad de moverte de tu silla o de gastar un córdoba.
Por favor, hablemos bien y escribamos con corrección, seamos auténticos.
¡Ah, y mi foto no estaba retocada Grethell!
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