La elección de los funcionarios públicos o la aprobación de la reglamentación de los conjueces es la estrategia para superar la crisis institucional que enfrenta la Corte Suprema de Justicia (CSJ), conformada actualmente de forma irregular, debido a insistencia de los sandinistas de integrar a los abogados Rafael Solís y Armengol Cuadra a quienes ya se les venció el período en el cargo.
Para Javier Vallejos, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), lo difícil es definir cuánto tiempo puede llevarse lograr un acuerdo, debido a la falta de voluntad del oficialismo para proceder a la elección de los 25 funcionarios públicos.
Vallejos mantiene que continúa firme el compromiso de no reelegir a los magistrados electorales.
De la misma manera se pronunció Ramiro Silva, jefe de la Bancada de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), a quienes señalan de buscar un acuerdo con el Frente Sandinista, aunque lo niegan. Silva insistió en que por el momento “no hay nada para nadie”, ya que no existen contactos, más que los que se realizaron durante el receso legislativo.
El magistrado Manuel Martínez precisó que la posición de sus homólogos liberales es definitiva y firme. “Mientras no haya magistrados electos, allí va a estar esa Corte acéfala, no hay presidente electo, por tanto no se han organizado las salas, no hay justicia, como se ha intentado dar a creer”, subrayó.
“No hay sentencias, están haciendo el parapeto de que están administrando justicia, pero no están firmando ni notificando nada, todo es publicidad, las sentencias ya habían sido proyectadas por los miembros de las salas, eso que digan que de aquí a diciembre se emitirán mil sentencias, era la proyección, pero ellos no están firmando ni notificando”, manifestó Martínez.
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