Ocho manzanas perdidas de bosques primarios y cuatro más de bosques secundarios es el resultado de la falta de ejecución de justicia que existe en San Miguelito, Río San Juan.
Así lo denunció José Jesús Chavarría Loredo, luego de cuatro años de haber perdido su propiedad a manos de supuestos tomatierras, y ahora los bosques que se encuentran dentro de la misma.
Chavarría denunció que en 2006 el cuidador de la finca familiar, llamada Los Piedrones, se coludió con un hombre de origen chontaleño, para hurtar la propiedad de más de 700 manzanas de tierra.
Los dueños originales sacaron una certificación del Registro Público de la Propiedad en 2006, que confirmaba que la finca Los Piedrones pertenecía todavía a la familia Chavarría Loredo, ya que el título o escritura otorgada al chontaleño era falsa.
El denunciante afirmó que, aún con este certificado, la Policía no le brindó apoyo para desalojar a los supuestos usurpadores, que aparentemente son originarios de Santo Tomás y comercializan queso en Managua.
LA PRENSA intentó sin éxito obtener la versión de los denunciados.
Supuestamente, la finca Los Piedrones tiene en su interior los últimos bosques primarios que se encuentra en San Miguelito, al noroeste de donde nace el río San Juan, con una extensión aproximada de 300 manzanas.
Chavarría dijo que la otra forma de sacar a los presuntos tomatierras es a través de un juicio, pero expresó sus dudas sobre el sistema de justicia.
El temor del denunciante es que todos los funcionarios públicos de Río San Juan son originarios de Chontales y considera que no sería remoto que en un juicio terminen beneficiando a los supuestos usurpadores chontaleños y no a una familia de Río San Juan.
Chavarría demostró, además, que puso la denuncia del despale indiscriminado ante las delegaciones departamentales del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), el Instituto Nacional Forestal (Inafor) y la Policía Nacional, sin embargo ninguna de estas instituciones hizo valer la Ley de Delitos Ambientales.
“A alguna gente en Río San Juan por botar un palo le cobran mil dólares y en este caso no hacen nada, porque la justicia no funciona”, se quejó Chavarría.
El denunciante hizo un llamado a las autoridades a capturar a los acusados, para que no se acaben los últimos bosques de San Miguelito.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A