La casa donde un hombre fue asesinado y después enterrado debajo de la cama por el autor del hecho. La Policía ya tiene documentada la investigación. LA PRENSA/S. CARRILLO

Crimen por supuesto lío de falda

Miguel Ángel Gutiérrez, de 42 años, mató de un disparo en la cabeza a Alejandro Napoleón Meza, de 28 años, quien aparentemente sostenía una relación amorosa con la ex esposa de Gutiérrez, informó ayer la Policía.

Miguel Ángel Gutiérrez, de 42 años, mató de un disparo en la cabeza a Alejandro Napoleón Meza, de 28 años, quien aparentemente sostenía una relación amorosa con la ex esposa de Gutiérrez, informó ayer la Policía.

El hallazgo del cadáver de Meza se dio la madrugada de ayer en el anexo de Villa Flor Sur, Managua. El cuerpo, en estado de descomposición, había sido enterrado debajo de la cama de uno de los dormitorios de la vivienda donde ocurrió el asesinato.

Todo se generó cuando Rosa María Rodríguez, de 30 años, supuesta amante del ahora occiso, había desarrollado una relación extramarital desde hace algunos meses con Alejandro Napoleón Meza, compañero de trabajo en la zona franca, manifestó la Policía del Distrito Seis.

Mientras tanto, investigaciones policiales revelaron que Rodríguez y Gutiérrez se separaron desde hace dos años por supuesta violencia intrafamiliar. También se conoció que Gutiérrez intentó violar a su hijastra, hija mayor de su ex esposa, a quien abusó en varias ocasiones y cuya denuncia fue interpuesta el 26 de junio del 2009.

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“Se conoció que Miguel (presunto asesino) durante el tiempo de separación con Rosa viajó a los Estados Unidos y cuando regresó anduvo rondando a su ex esposa, para que regresaran, por el bienestar de la única hija que ambos habían procreado”, dijo el comisionado Pablo Emilio Ávalos.

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“Se conoció que Miguel (Ángel Gutiérrez) durante el tiempo de separación viajó a los Estados Unidos y cuando regresó anduvo rondando a su ex esposa, para que regresaran, por el bienestar de la única hija que ambos habían procreado”, dijo el comisionado Pablo Ávalos, jefe de la Policía del Distrito Seis.

PESQUISAS

Las investigaciones policiales revelaron que el pasado 23 de agosto el victimario había visitado el Mercado Oriental, donde compró una pistola calibre 38 con seis proyectiles, y el 24 de agosto, un día después, llegó a la casa de su ex esposa, donde encontró a la víctima sentada en el mueble junto con Rosa María Rodríguez, situación que lo llenó de ira y lo llevó a intimidarlos con el arma de fuego.

La noche de ese 24 de agosto, día de los acontecimientos, la mujer había salido temprano de su trabajo en la zona franca, donde laboraba como operaria. Meza salió un poco más tarde, porque era supervisor de la misma empresa, donde se habían conocido y desarrollado una amistad que luego se convirtió en una relación amorosa.

Miguel Gutiérrez esa noche se introdujo por la parte trasera de la casa, tomando in fraganti a la pareja, quienes se encontraban conversando. En ese momento se dio una discusión entre la víctima y el victimario, donde salieron a luz palabras soeces, refiere la investigación policial.

Al calor de la discusión el supuesto asesino cargó su revólver y le dijo a Alejandro que se colocara boca abajo, entregó a Rosa un pedazo de cordón y la obligó a amarrar las manos del ahora occiso. Luego tomó una almohada, la colocó sobre la cabeza de la víctima y procedió a realizarle el disparo.

Detenido Miguel Gutiérrez.LA PRENSA/S.CARRILLO

El comisionado Ávalos refirió que una vez que el presunto asesino privó de la vida a su víctima procedió a enterrarla debajo de una cama. Luego simuló un secuestro contra su familia, dejando a Rosa y a sus hijas salir de la casa hasta las 2:30 a.m. ayer, cuando la señora logró interponer la denuncia ante la Policía.

Al momento que la Policía llegó hasta el lugar de los hechos, le dieron persecución al sospechoso, que se encontraba en la vía pública, donde fue capturado y trasladado a las celdas preventivas de la Estación Seis.

A través de la prueba realizada en el Laboratorio de Criminalística, se encontraron residuos de pólvora en la piel de Miguel, al igual que en la ropa que usó el día del crimen.

La Policía está investigando la participación de Rosa en ese hecho, dado que ella amarró las manos del ahora fallecido.

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