LIMA/EFE
La estadounidense Lori Berenson aceptó que tuvo vínculos con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), pero enfatizó que no se le puede culpar por 20 años de violencia en Perú, según una entrevista publicada ayer por una revista peruana. “Yo asumí mi responsabilidad. Si tuve un vínculo con la violencia lo asumo, pero tampoco voy a asumir una responsabilidad que no ha sido mía. Ese vínculo fue calificado de secundario según la confirmación de mi sentencia en la Corte Suprema”, señaló a Caretas.
Según la revista, la entrevista se realizó el pasado 18 de agosto, horas antes de que Berenson fuera recluida nuevamente en una cárcel de Lima, tras ser revocado el beneficio de libertad condicional que se le había otorgado por haber cumplido tres cuartas partes de una condena a 20 años de prisión por sus vínculos con el MRTA. Berenson enfatizó que no fue una dirigente de éste, por lo que se quejó de que se le presente “como cara representativa del terrorismo durante no sé cuántos años”.
“Participé alquilando una casa. Nunca he hecho reglajes al Congreso ni a políticos. Seguí los debates parlamentarios porque me interesaban, que es distinto. Reconoció, sin embargo, que conoció a los líderes del MRTA, pero “con otros nombres”, y que el grupo subversivo cometió “actos de violencia condenables”.
Berenson considera que es posible que su hijo le reproche su conducta, pero que no le ocultará nada.
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