Diputados de diferentes tendencias políticas consideraron que el temor de un posible golpe de Estado en Nicaragua, expresado por el presidente Daniel Ortega en una entrevista que ofreció a la cadena de televisión rusa RT, sería parte de una estrategia para consolidar un “proyecto dictatorial”, justificar los atropellos a la oposición y manosear a las instituciones del Estado.
Ortega acusó al Gobierno de Estados Unidos de querer un golpe de Estado en Nicaragua.
Según la diputada Mónica Baltodano, para el proyecto de Ortega es fundamental “aparentar que está sometido a grandes riesgos”, para justificar sus medidas de restricción de los espacios democráticos.
Por ese motivo, el mandatario sandinista “inventa molinos de viento que favorecen la consolidación de su dictadura, porque ni siquiera tiene una real oposición”.
La liberal Jamileth Bonilla, en cambio, consideró que el falso temor no es más que una “cortina de humo” para desviar la atención de la crisis en el Poder Judicial y las serias repercusiones económicas que provocará en el futuro al país.
Maximino Rodríguez, por su parte, señaló que los falsos temores y delirios de persecución “son típicos de los dictadores”, que inventan golpes de Estado y hasta guerras civiles para promover la violencia.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A