La red vial que une por carreteras principales a los municipios de Quilalí, Ocotal, Jalapa, Murra y Wiwilí colapsó totalmente, mientras que en el interior la situación es más caótica. Según autoridades de Nueva Segovia, dos personas fallecieron en el municipio de El Jícaro cuando intentaban cruzar un río cuyas corrientes eran fuertes.
Asimismo se registra otra víctima mortal en el municipio de Pantasma, Jinotega.
Una de las consecuencias de este desastre ocasionado por los últimos aguaceros es que el abastecimiento de alimentos, combustible y otros productos de necesidades básicas se hace cada vez más difícil. En Quilalí se calcula que con la existencia de alimentos puedan suplir durante una semana las necesidades básicas de los casi 30 mil habitantes. En similares circunstancias están los municipios de El Jícaro, Murra, Jalapa y Wiwilí.
Hasta la tarde de este martes se confirmaba la muerte de dos personas: José Ramón Montenegro Chávez, de 38 años y Ramón Marín Estrada, ambos pretendían cruzar el callejón, ubicado en la comunidad de Sabana Grande, localidad de El Jícaro.
El último parte del Comité Departamental de Atención a Desastres (Conapred) reporta deslizamiento de terreno y corte en el camino, derrumbes en los cauces, centenares de casas inundadas en todo el territorio, vados y alcantarillas destruidas, caminos impenetrables, desbordamientos de quebradas y ríos, escuelas inundadas y sin acceso, entre ellas 27 de Quilalí, 18 en Jalapa e igual número en Murra.
Así como viviendas con techos destruidos y paredes dañadas, viviendas arrastradas por las corrientes, daños en las tuberías de agua potable, deslaves y revenidos sobre las vías principales, cajas puentes atascadas, familias damnificadas y tendidos eléctricos caídos.
Hay fuerte afectación a la producción. Ya se está sintiendo el desabastecimiento de los alimentos en los municipios que están incomunicados por los problemas de la vía principal OcotalJalapa. Los municipios de Ocotal, Mozonte, Ciudad Antigua, Quilalí y Susucayán van sobre los cinco y seis días sin abastecimiento de agua potable.
COMUNIDADES INUNDADAS EN PRINZAPOLKA
En la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), los pobladores indígenas que viven sobre el río Prinzapolka están padeciendo de hambre y enfermedades, mientras las autoridades locales se declaran impotentes por falta de apoyo del Gobierno central.

Lo anterior fue confirmado por la alcaldesa de Yatama (partido aliado del gobernante Frente Sandinista), Lidia Colleman, quien se declaró impotente de resolver la crisis que agobia a los pobladores de su municipio.
“Mi gente está comiendo sólo ojón (una fruta de una palmera que crece de forma silvestre), hay hambre en las comunidades y en Managua nadie hace caso, como no estamos en campaña electoral por eso no les interesa lo que le pase a mi gente”, declaró la alcaldesa vía telefónica a LA PRENSA.
El coronel Francisco José Ruiz Sandino, jefe del Destacamento Militar de Montañas Las Minas, confirmó que “hay comunidades que están inundadas en Prinzapolka y hace falta medicamentos para atender las enfermedades que hay en la zona”.
- Veinte casas han sido destruidas por las lluvias en tres comunidades de Pantasma, localidad de Jinotega, reportó Eddy López, funcionario de la Alcaldía de ese municipio, quien confirmó que en la zona hay alerta amarilla.
De momento, el Concejo Municipal destinará una partida aún no determinada para ayudar a comprar comida y alguna ropa a las 20 familias evacuadas de las comunidades afectadas y se entregarán a lo inmediato 200 láminas de zinc, apuntó López.
El campesino Jaime Prado, de 35 años, pereció ahogado la noche del 23 de agosto cuando pretendía cruzar un río.
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El mayor Freddy Herrera, jefe de la Defensa Civil en la RAAN, dijo que hay 13 comunidades afectadas por la crecida del río Coco o Wanky en la parte de abajo y 23 comunidades afectadas en Prinzapolka.
EN MANAGUA 300 FAMILIAS DEBEN SER REUBICADAS
Al menos 300 familias ubicadas en zonas de alto riesgo a inundaciones en Managua deben ser reubicadas de emergencia, admitió el secretario general de la comuna capitalina y coordinador de los siete distritos de la capital, Fidel Moreno Briones.
Esto se debe a que el lago de Managua o Xolotlán elevó su nivel en los últimos meses, a causa de la presente temporada lluviosa.
Las últimas mediciones del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) en el lago indican que éste elevó su nivel en más de dos metros.
El Xolotlán alcanzó los 40.73 metros sobre el nivel del mar tras las últimas lluvias intensas, lo que hace que tenga ahora 2.3 metros más que lo normal, establecido en 38.70 metros sobre el nivel del mar.
Todavía se desconoce si este crecimiento es normal, pero los impactos sociales se evidenciaron en las últimas dos semanas.
Según los datos municipales, la cantidad de familias en zonas de riesgo alcanzan las mil en Managua. Sin embargo, las condiciones climáticas han puesto “en el filo” de la emergencia a unas 300 familias que habitan sobre zonas propensas a los deslaves y a las inundaciones porque están cerca de cauces, micropresas y del lago Xolotlán.
El funcionario indicó que las familias, que “deben ser reubicadas cuanto antes”, podrían recibir apoyo directo para su reubicación y aunque no detalló hacia dónde serían movilizadas, aseguró que los traslados no serán forzados y más bien se brindarán todas las condiciones básicas.
Datos brindados por el teniente coronel Néstor Solís, jefe de la Defensa Civil de Managua, indican que cuatro de 20 puntos críticos de la costa del lago fueron afectados por la crecida del Xolotlán el fin de semana pasado.

“Lo primero es garantizar un techo digno. Si la vivienda (de los afectados) permite la reconstrucción en el mismo sitio donde está, pues vamos a trabajar en eso. Pero no podemos reubicar o seguir construyendo una vivienda en una área donde estará igual o en peores condiciones. Lo primero es garantizar un techo digno”, dijo Moreno, quien no detalló el monto destinado para los traslados.
A la fecha, la comuna maneja un presupuesto de 3.8 millones de córdobas para emergencias. Con eso no se cubre la necesidad de las reubicaciones, pero Moreno indicó que se cuenta con el apoyo directo del programa Techo y Piso Digno, ejecutado con fondos del Gobierno central.
LAGO CRECERÍA MÁS
Hasta ayer, el Ineter continuaba analizando las proyecciones de crecimiento del lago de Managua si las lluvias seguían presentándose como hasta ahora.
Ese dato probablemente no esté listo en agosto, sin embargo la misma institución advirtió esta semana que las lluvias podrían mantener el mismo comportamiento para el resto del año.
En los tres primeros meses de la temporada húmeda llovió el 50 por ciento más de lo normal. La misma situación se proyecta para septiembre, octubre y noviembre.
Septiembre y octubre son los meses en los que más ciclones se presentan para Nicaragua, sobre todo en la cuenca del océano Atlántico. El huracán Mitch en octubre de 1998 y el Félix en septiembre de 2007 son los ejemplos más evidentes de los últimos años.
Ayer se consolidó el huracán Danielle en el centro del océano Atlántico, el cuarto de la temporada, pero había altas probabilidades de que se formara el quinto ciclón de la temporada, que llevaría por nombre Earl.
En el océano Pacífico continúa la presencia de la tormenta tropical Frank, que ayer amenazaba el suroeste de México, pero se alejaba más de las costas.
El Ineter informó que ninguno de los fenómenos anteriores representaba peligro para Nicaragua.
Según los pronósticos internacionales de meteorología, este año podría haber entre 14 y 20 tormentas con nombre. De ocho a 12 de éstas podrían evolucionar a huracanes, de los que cuatro o seis serían intensos. Todas estas proyecciones están por encima de los parámetros normales.
LOS PRIORIZADOS
Entre las que ameritan ser reubicadas, en una primera etapa, se encuentran varias familias del barrio William Galeano, un anexo del barrio Camilo Ortega en el Distrito Tres de Managua.
Durante la madrugada pasada, una familia de tres miembros murió soterrada luego de un derrumbe en ese barrio y otras familias fueron llevadas al centro educativo Jehová es mi Pastor, en el Camilo Ortega, para evitar mayores desgracias.
En ese centro hay unas 195 personas y en su mayoría provienen del William Galeano, mismo que fue poblado presuntamente por miembros de los Consejos del Poder Ciudadano en la zona. No obstante, sobre la distribución de los terrenos en esa área de riesgo, Moreno se limitó a declarar que “han habido reubicaciones mal manejadas y queremos evitar eso”.
La comuna también está analizando casos de familias en alto riesgo de los barrios costeros Quinta Nina, Domitila Lugo y Zacatera.
(Con la colaboración de José Garth y Félix Rivera)
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,7 A
