El funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Norwin Solano, consideró como “un mal precedente para la justicia” la denuncia de supuesta detención ilegal que efectuó ante ese organismo el ex director de Migración y Extranjería (DGME), Fausto Carcabelos.
De acuerdo con lo que indicó Carcabelos, él fue detenido con una orden emitida en marzo del 2009, que aparentemente fue revocada posteriormente, refirió Solano.
“Para el Cenidh esto representa un mal precedente para la justicia en Nicaragua”, dijo Solano.
Solano manifestó que el Cenidh, al igual que demanda ejecución de los actos procesales por parte de la Policía Nacional, también rechaza cualquier abuso de autoridad que pueda provenir de esa institución en contra del ciudadano.
“Nos toca acompañar, es decir atender la solicitud que ha hecho el señor Carcabelos, como lo hacemos con otros casos, para ir a la instancia policial (…) y hacer las diligencias de investigación que el caso determine, a fin de lograr una conclusión acertada o al menos cerca de la verdad”, manifestó Solano.
Tras señalar: “Hay méritos como para que el Cenidh asuma este caso y lo presente ante la instancia policial a fin de que la misma instancia investigue (…) y establezca responsabilidades sean administrativas o penales del caso”.
A criterio de Solano, de acuerdo con la denuncia de Carcabelos, en este caso se expresa una voluntad de mantenerle detenido de manera ilegal por parte de la Policía Nacional.
Según lo denunciado por Carcabelos, él fue detenido en el Distrito Cinco de la Policía cuando realizaba gestiones ante ese distrito policial y, pese a que habría advertido que la orden judicial había sido revocada, lo mantuvieron durante tres días detenido, por lo que violentaron sus derechos a él y a su familia.
La Policía Nacional prefirió no referirse a la denuncia que realizó Carcabelos.
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