Un hombre y una joven, que ayer fueron acusados en los Juzgados de Nejapa, eran los encargados de vigilar a dos menores de edad, cuando éstas entraban y salían de los cuartos con los clientes con quienes sostenían relaciones sexuales a cambio de remuneración, destaca la acusación de la Fiscalía.
Los imputados son Bismarck Méndez, de 55 años, y Aracely Velásquez Fonseca, de 28, quienes ayer fueron acusados por el delito de proxenetismo agravado en perjuicio de las adolescentes de iniciales R.E.R. y D.R.M.M., ambas de 16 años.
A petición de los abogados defensores Harold Contreras y Manuel Salazar, quienes alegaron que sus clientes estaban detenidos de manera ilegal, porque fueron presentados en los Juzgados después de las 48 horas, la juez Segundo Distrito Penal de Audiencia, María Concepción Ugarte, decidió aplicar medidas alternas a los imputados.
Sin embargo, de incumplir una de las medidas cautelares, los acusados permanecerán en prisión preventiva, dijo la juez.
CON FIANZA
Entre las medidas están que los acusados deben pagar una fianza de 20 mil córdobas cada uno, para obtener su libertad.
La otra acusada, Marlene del Socorro Fonseca Hernández, de 50 años, que se encuentra prófuga, es la dueña del bar Viros Bar, ubicado de donde fue el cine Blanco, 3 cuadras arriba y 3 al Norte, en Managua, donde supuestamente prostituyeron a las víctimas entre julio y agosto del presente año, refiere la acusación de la Fiscalía.
Ésta era la que reclutaba a las víctimas, primero como empleadas domésticas y después les ofrecía el trabajo como trabajadoras sexuales, según la acusación del Ministerio Público.
Los abogados Contreras y Salazar dijeron que sus clientes no tienen nada que ver en el caso, porque el pasado 20 de agosto, que la Policía los detuvo, estaban solos con las supuestas víctimas, y no habían clientes en los cuartos, ni en las mesas de trago.
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