Ataques contra policías dejan 50 muertos en Irak

Una serie de ataques aparentemente combinados contra las fuerzas iraquíes dejaron este miércoles por lo menos 50 muertos, un día después que el número de soldados estadounidenses en Irak cayó por debajo de los 50.000 por primera vez desde el comienzo de la guerra.

Por Sammer N. Yacoub

BAGDAD/AP

Una serie de ataques aparentemente combinados contra las fuerzas iraquíes dejaron este miércoles por lo menos 50 muertos, un día después que el número de soldados estadounidenses en Irak cayó por debajo de los 50.000 por primera vez desde el comienzo de la guerra.

Los insurgentes han intensificado sus ataques en los últimos meses. Más de la mitad de los muertos el miércoles, 27, fueron soldados y policías iraquíes.

Nadie se atribuyó los ataques, pero la magnitud y alcance de la violencia, que se produce un día después que Estados Unidos redujo a menos de 50.000 sus soldados en Irak, ponen de manifiesto los esfuerzos de los insurgentes por demostrar su poder.

El ataque más sangriento ocurrió en Kut, a 160 kilómetros (100 millas) al sudeste de Bagdad, donde un atacante suicida detonó un vehículo cargado de explosivos en un estacionamiento entre una estación policial y la sede del gobierno provincial.

Fuentes policiales y los hospitales dijeron que 19 personas murieron, quince de ellas policías. Los heridos ascendieron a unos 90.

«Corrí al lugar para ayudar a evacuar a la gente y vi miembros humanos dispersos por el piso y cadáveres de policías», dijo un empleado del gobierno, Yahya al-Shimari. «También vi a un policía de tránsito muerto sobre el piso. Había unos 15 automóviles quemados».

En el hospital de Kut «había tantos heridos que el establecimiento no pudo admitirlos a todos», dijo el doctor Walid Khalid.

En un ataque similar en el norte de Bagdad, un suicida detonó una carga de explosivos en un vehículo en un estacionamiento detrás de una estación policial.

Quince personas murieron en el ataque, incluso seis agentes. Funcionarios policiales y los hospitales dijeron que otras 58 personas resultaron heridas por la explosión que dejó un cráter de tres metros (yardas) de ancho y dejó a varias víctimas atrapadas debajo de los escombros de las casas derrumbadas.

Otras cinco personas, incluidos un soldado y un policía iraquíes, murieron en hechos aislados de violencia en Bagdad.

Un alto funcionario de los servicios de espionaje planteó la posibilidad de que algunos de los atacantes hubiesen tenido ayuda interior.

La fuente, que habló con la condición de no ser identificada, dijo que el ataque suicida en Bagdad tenía todas las características de al-Qaida, pero agregó que fracciones políticas sin nombrar ayudaron a coordinar algunos de los otros ataques. No entró en detalles.

Desde las elecciones del 7 de marzo, que no produjeron un ganador claro, los estadounidenses temen que las facciones políticas adversarias puedan generar violencia.

Hasta ahora los dirigentes iraquíes han tratado de poner fin pacíficamente al estancamiento político, pero tanto los estadounidenses como los iraquíes admiten que crece la frustración en el país y dicen que la violencia política podría echar por la borda los progresos en la seguridad logrados en los últimos años.

El canciller iraquí, Hoshyar Zebari, dijo que el estancamiento político, combinado con el repliegue de las fuerzas estadounidenses, crean condiciones ideales para los ataques insurgentes, pero afirmó que de todos modos la situación de seguridad estaba «controlada».

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