SANTIAGO DE CHILE/EFE
El Gobierno chileno advirtió ayer que no está dispuesto a arriesgar ninguna vida para rescatar los 33 trabajadores que permanecen atrapados en el norte del país, mientras varios mineros artesanales insistían en ingresar al yacimiento para ayudar a rescatar a sus colegas.
El subsecretario de Minería, y Andrés Sougarret, el experto que ha estado al frente de los trabajos de rescate, se reunieron ayer con las familias de los trabajadores atrapados para explicarles que su petición de permitir el ingreso a la mina de un grupo de trabajadores de la zona fue desestimada por el peligro de nuevos derrumbes.
El subsecretario de Minería se refería a un informe técnico elaborado por profesionales de la minera estatal Codelco, que establece que el peligro en el interior del yacimiento San José es “alto”.
“Estos informes técnicos nos permiten estar tranquilos de que la decisión de impedir el acceso a la mina es correcta y elimina potenciales riesgos futuros”, añadió Wagner.
El jueves en la noche las familias de los trabajadores irrumpieron en la entrada del yacimiento para pedir que los mineros fueran autorizados a participar en el rescate, reclamo que se prolongó durante las primeras horas de ayer.
Desde Santiago, la ministra portavoz del Gobierno, Ena von Baer, respaldó las palabras de Pablo Wagner, y afirmó: “No podemos correr riesgos de perder vidas de chilenos. Entendemos la angustia que están viviendo las familias, pero tenemos que ser muy responsables respecto de lo que se está haciendo en la mina y los pasos que estamos dando”, agregó.
Sougarret afirmó que nueve máquinas de sondaje siguen perforando el yacimiento, después de que una de ellas superara los 700 metros de profundidad sin contactar con los mineros ni con el refugio donde se espera que puedan encontrarse protegidos.
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