Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Un conductor nicaragüense se encuentra en el ojo público por haber sido parte de un accidente de tránsito en el que fallecieron dos personas, pero además porque se expone a sanciones migratorias y legales por haber conseguido un empleo y licencia de conducir usando una cédula de residencia de otra persona.
Jairo Rodríguez Téllez conducía el autobús de transporte público de la empresa Tuasa, que el martes pasado mientras transitaba en la ruta San José – Alajuela, colisionó con un camión, se salió de la vía y calló a un río.
En la precipitación de unos 60 metros, arroyó a la joven costarricense de Jenny Álvarez Venegas, de 25 años y su hijo Álex Sebastián Delgado Álvarez, de un año, quien transitaba a orillas de la autopista junto a dos menores más que se tiraron hacia un lado y se salvaron.
La joven y su hijo fallecieron instantáneamente y 52 pasajeros más sufrieron lesiones, algunos con heridas y otros con golpes.
Inicialmente, cuando se desconocía su nacionalidad, la discusión pública giró alrededor del presunto responsable: si fue Rodríguez Téllez quien manejaba a alta velocidad y eso provocó la colisión, o si el camión y su conductor invadieron el carril.
Probablemente esta discusión continúe en los Tribunales, cuando la Fiscalía ampplíe su investigación.
SIN PERMISO DE TRABAJO Y CON CÉDULA FALSA
Dos días después del accidente, Migración y Extranjería confirmó que el nicaragüense no tenía permiso para laborar en Costa Rica y que el 24 de febrero de este año, solicitó cédula de residencia porque su madre vive legal en el país.
Téllez no continuó con el proceso de regularizar su condición migratoria y según el expediente 135-369282, aún falta completar requisitos como partida de nacimiento y récord de policía.
La directora de Migración, Kattia Rodríguez, dijo a periodistas que ante esta condición el conductor nicaragüense no tiene cédula de residencia ni permiso para laborar, sino que es un solicitante.
Ayer la polémica alrededor del conductor nicaragüense continuó, cuando se conoció que para optar al trabajo de conductor en Tuasa en el 2003 y obtener licencia de conducir, presentó la copia de una cédula que pertenece a otro nicaragüense.
La copia de la cédula con número 135-RE-084950-00-1999 pertenece a José Ramón Jarquín Suárez, otro nicaragüense, quien obtuvo el documento en 1999.
La cédula permanece vencida desde 2005 y se desconoce el paradero de su verdadero dueño. Según la directora de Migración, el conductor se expone además a una deportación; pero es probable que eso no ocurra hasta que enfrente causa penal por las muertes a raíz del accidente.
Aunque Rodríguez Téllez – quien prefiere no conversar con los medios sobre lo ocurrido por recomendaciones legales -, se encuentra en el centro de esta polémica, Tuasa ha manifestado que el nicaragüense es un chofer responsable y que en varias ocasiones ha sido premiado por su destacada labor.