Migdonio Blandón B.

Abolir por la patria el individualismo

A pesar de la deplorable y triste experiencia que al pueblo de Nicaragua en la década de los ochenta con la nefasta dictadura del comandante Ortega le ha tocado vivir, al haber éste asumido nuevamente el poder, que le fue servido a todo dar por la errática política individualista, muchos creímos que al haber recibido el país en tan buena situación socioeconómica; y la memoria del fatídico pasado que lo había dejado en ruinas, sería esta ocasión de rectificar.

La difundida propaganda lo ofrecía como un gobierno de reconciliación nacional; y gran parte del pueblo, hastiado de violencia y sediento de paz, entusiasta así lo esperaba. Pero, al transcurso del tiempo se ha venido dando cuenta que tan sonadas promesas, cual cantos de sirena eran no más que palabras y más palabras para al adormecer conciencias se hiciese caso omiso de que en la realidad se mancilla la Constitución y se adultera con descaro el sentido de justicia.

Ahora, como se dice: es cosa juzgada, ya es de todos sabido; y puede decirse que la gran mayoría de la ciudadanía consciente repudia tal estado de cosas que se suceden en forma desmedida. Lo deplorable sí, y que a muchos nos apena sobremanera, es que persiste la errática política individualista, en que algunos cayendo al sucio mercantilismo se venden al mejor postor. La Patria está en grave peligro y con ella el presente y futuro ciudadano.

En tal situación, para salvarla del inminente peligro, de forma individual nadie podrá lograrlo, es necesaria la unitaria compactación opositora a tales desmanes, que sólo puede lograrse aboliendo en el altar de la Patria parte del exagerado individualismo. Así unificados y organizados, hacer algo positivo, como el Plan de Salvación Nacional propuesto por la Alianza Patriótica, para que un día no lejano, más que una hermosa utopía sea una auténtica realidad.

Para ello se debe actuar con verdadero civismo y espíritu patriótico, como el reciente ejemplo que ha dado el diputado Montealegre, el que con la debida renuncia a su precandidatura, ha propuesto como candidato de consenso de la unidad opositora al distinguido ciudadano don Fabio Gadea M., el que ha decidido asumir tal responsabilidad; y que por sus reconocidos méritos, a excepción de uno de los aspirantes, ha sido de casi general aceptación.

Don Fabio acepta el compromiso de consenso, no queriendo ir a primarias; pero, si es preciso ya que el obstáculo para ello es su consuegro, amerita sacrifique parte de su individualismo, yendo a ellas con todos los demás aspirantes y legalmente competir con ellos en las primarias interpartidarias, las que además de los organismos encargados de su organización y vigilancia, deben ser supervigiladas cívicamente por cada uno de los ciudadanos participantes.

Como tantas veces se ha dicho es hora de Patria. Es obligación de todos dar nuestro aporte cívico con la renuncia incluso de intereses personales, ya que además del pasado y el presente somos en parte responsables del futuro de las nuevas generaciones. Que Nuestro Señor Jesucristo que sin reparos sufrió el más cruento martirio por salvarnos, nos dé el coraje necesario, para que dignamente y con su ayuda, logremos salvar a nuestra Patria. [email protected]

Opinión
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