Futuro
“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a ir a pasar el resto de mi vida.
Woody Allen (1935-?); escritor estadounidense.
Candidato idóneo
Entre don Fabio Gadea Mantilla y el doctor Arnoldo Alemán, tanto en lo personal como políticamente, no existe ninguna similitud, es como querer situar en el mismo ámbito “la luz y la oscuridad”, “la honestidad y la corrupción”, “la verdad y la mentira”. No hay parangón alguno al respecto. El doctor Alemán no tiene ningún valor moral ni ético para que el pueblo opositor le conceda ser postulado como candidato único al poder presidencial en la contienda del 2011. No es posible que, con el historial político-pactista y penal del doctor Alemán, se sienta seguro de obtener el pase en las elecciones primarias para ser candidato único de oposición en la contienda presidencial del 2011, cuando la población a nivel nacional tiene pleno conocimiento que el país está a como está por su culpa y la de su cúpula arnoldista. La única forma de lograrlo sería, que obtenga ayuda a través del chantaje político pactista.
En las elecciones primarias: ¿quién controlará los votos, si son gobiernistas o de la oposición?
Estamos frente a una disyuntiva política para escoger a la persona idónea que representará a la oposición en la contienda presidencial contra el orteguismo, cuando el país se debate en la debacle: vivir sometido a una férrea dictadura monárquica que nos precipita hacia el despeñadero político, social y económico o vivir en un país próspero debidamente constituido en una democracia en libertad.
Con don Fabio como candidato opositor único de consenso, su victoria frente al FSLN sería aplastante y por gran mayoría de votos; la cual el país tendría la oportunidad de renovarse constitucionalmente dentro de una verdadera democracia en libertad.
Armando Lau Gutiérrez
Conservadores
El grupo de reflexión del Movimiento de Conservadores Tradicionalistas reafirman su vocación por la unificación de todos los partidos y movimientos políticos que hay en Nicaragua.
El respeto a Dios y amor a la Patria que compartimos hombres y mujeres conservadores de todas las edades y de todos los partidos y movimientos políticos nos comprometen a unificar filas ante la crisis moral, social y económica sin precedentes, que tienen reducida a Nicaragua a la impotencia y amenaza su propia subsistencia.
Debemos de reconciliar a toda la familia Conservadora Tradicionalista para que sea forjadora de una gran unidad nacional, que haga posible la tarea de darle al pueblo nicaragüense su liberación de la miseria que cada día padece con mayor intensidad y garantizar a sus hijos un mañana de esperanzas.
Reiteramos este llamado convencidos de que la salvación de Nicaragua se sobrepone a los intereses partidarios y personales.
En busca de la unión nacional opositora el Movimiento de Conservadores Tradicionalistas ha estado visitando sus bases y teniendo reuniones con diferentes dirigentes y organizaciones políticas para analizar perspectivas de alianzas y reunificaciones, las que van por muy buen camino.
Creemos que ya es tiempo que las paralelas históricas unidas con el partido de la resistencia y demás movimientos políticos tomen su puesto de lucha como un solo cuerpo de oposición y con un solo candidato para poder lograr el triunfo.
Sabemos que es un trabajo duro, pero debemos de comprender que son más duras las angustias de todo un pueblo que está sumido en la miseria.
Nuestro Movimiento de Conservadores y Tradicionalistas nos movilizamos con gran entusiasmo para ser un movimiento fuerte y apoyar como candidato a la Presidencia de la República a la persona que garantice los ideales de todo un pueblo, es decir un candidato sin manchas justo y honesto, capaz de realizar la verdadera salvación de Nicaragua.
Armando Estrada Vélez, Presidente del Movimiento de Conservadores Tradicionalistas.
Descaro castrista
El expresidente cubano, Fidel Castro , es un descarado consumado. En su última comparecencia televisada vestido de verde olivo se presentó ante el mundo como el paladín de la paz pasando por alto que él fue y no otro el que provocó irresponsablemente la mayor crisis que ha sufrido la humanidad en toda su historia, al permitir que los rusos (Krushov) instalaran cohetes de mediano alcance con ojivas nucleares frente a las costas de Florida, lo que los acercó peligrosamente a una extinción nuclear total.
¿Y todavía tiene la cara dura el muy bellaco de hablar de paz?
Carlos Chamorro Coronel
Excelente reportaje
Soy maestra de educación primaria y ac- tualmente ejerzo la profesión de abogado y notario, orgullosamente egresada de la promoción de 1965, de la Escuela Normal de Señoritas Salvadora de Somoza, que existió en la ciudad de San Marcos, departamento de Carazo.
Con grata sorpresa leí en la revista Magazine un reportaje de la periodista Dora Luz Romero, titulado: “Aquella Normal de Señoritas”, el que me hizo recordar la época en que fui una gaviota más, como nos llamaban a las normalistas. Recuerdo a las hermanas Portillo, pues nunca pasaron desapercibidas, ya que estaban en las diferentes actividades de la Normal: Lesbia en el equipo de baloncesto y Norma conmigo en el orfeón, que dirigía nuestro recordado profesor Manuel Hernández, a quien cariñosamente decíamos “don Manuelito”.
Es imposible no recordar a la directora, profesora María Teresa Salcedo Almendárez, cariñosamente llamada “Niña Tere”, a quien las egresadas de esa Normal le debemos gran parte de nuestra formación.
En 1984, cuando ocupaba el cargo de Juez de Distrito del Crimen de Estelí, la visité en su casa de la ciudad de Ocotal y en nombre de todas las normalistas, que la admiramos, pude pedirle perdón por las humillaciones y vejámenes sufridos a raíz del triunfo de la revolución.
En una foto del personal docente, que aparece en el reportaje de los profesores que me dieron sus conocimientos, muchos de ellos están en la presencia del Señor, con algunas excepciones como la profesora Auxiliadora Mendoza, que también es entrevistada en el reportaje. Con ella mi promoción mantiene comunicación y nos reunimos por lo menos una vez al año en su casa de la ciudad de Jinotepe, para recordar esos tiempos donde la vida en la Normal nos guardó de las drogas, pornografía, licor, cigarrillo y otros vicios que por desgracia existen en los adolescentes de hoy.
Nuestra obligación principal era estudiar para enseñar a las generaciones venideras. Una maestra egresada de esa Normal debía tener ortografía, redacción y cultura general. Salíamos preparadas para la vida. Muchas de ellas son mujeres que han servido al país en diferentes cargos y ramas de la educación, ya sea en educación secundaria y en la superior.
Doy gracias a este Diario LA PRENSA y a su revista Magazine por ese bello reportaje, que me hizo recordar los tiempos felices de mi secundaria en la Normal.
A las hermanas Portillo un abrazo fraterno de una gaviota leonesa que las recuerda con cariño.
Elizabeth Salgado López
Feo espectáculo
Estafado. Así me sentí con la presen- tación de los Premios a la Música Nicaragüense 2010. Si bien es cierto que nuestros músicos y cantantes son excelentes, también merecen respeto.
El burdo circo que se montó en el Teatro Nacional el jueves 12, donde se premió a los talentos de nuestros artistas, fue un total irrespeto para ellos y para el público. ¿Cómo es posible que estuvieran haciendo repetir a los cantantes, diciéndoles que volvieran a iniciar? como ocurrió un sinnúmero de veces. Ejemplo de eso fue la repetición que hicieron hacer a nuestra diva del canto, Cristiana, y al excelente cantante Mario Sacasa.
Al público lo trataron de aglomerar lo más que pudieron, hicieron que la gente bajara del tercer balcón para ocuparlos de relleno. Si no tenían público, hubieran realizado ese espectáculo gratis. Los organizadores ganaron plata, los artistas y el público ganamos el irrespeto por parte de estos pésimos organizadores.
Mentira que fue un éxito. El éxito fue para los que obtuvieron dinero a costa de los patrocinadores. “Vuelvan a aplaudir, ríanse, miren para acá, necesito una mejor toma, decía Traversari, el “genio” de esta premiación.
Sean profesionales, el circo montado le ganó a Firuliche.
Álvaro Argüello Solano
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