El asesinato de Simón Bolívar

El presidente Hugo Chávez Frías ha venido afirmando desde hace algunos años que El Libertador, Simón Bolívar, fue asesinado en Santa Marta, Colombia. Así que para poder demostrarlo, hace pocas fechas ordenó exhumar los restos, en un evento transmitido por la televisión estatal venezolana, en el que se mostraba a un grupo de personas que, con mucho respeto, desenvolvían la mortaja que debía ser analizada en un laboratorio.

Hasta ahora los historiadores habían estado de acuerdo en que el general Bolívar padeció de una enfermedad pulmonar infecciosa, seguramente tisis, y que fue el médico francés Próspero Reverend quien trató, diagnosticó y dio fe que su paciente había muerto a causa de dicha dolencia.

En la época de Simón Bolívar, según el libro Introduction à L’Etude de la Médecine Expérimentale (1), de Claude Bernard, así como en otras fuentes que retrataban a la sociedad de ese tiempo —como las obras de los escritores Honoré de Balzac, Emilio Zola , los hermanos Goncourt y Gustavo Flaubert (desde 1815 hasta 1914)—, se explica cómo el tratamiento de elección contra la tisis eran las sales de mercurio. Se menciona, asimismo, que el veneno de moda era el arsénico.

Aquí vale la pena recordar que la teoría de la muerte por envenenamiento de Napoleón Bonaparte también se alimentó durante muchos años, y que sólo fue hasta hace muy poco tiempo que el Instituto Italiano de Física Nuclear descubrió niveles de arsénico 100 veces más altos de lo normal en sus restos. No obstante, los investigadores en su informe concluyeron que este hallazgo no era evidencia de asesinato de Napoleón, porque esos niveles eran los usuales en dicha época (la misma, por cierto, en que viviera Simón Bolívar).

Las sales de cianuro existen en las semillas de la manzana, los frijoles sin cocinar y algunas nueces. El arsénico también abunda en la naturaleza, contamina algunas fuentes de agua y está presente en la yuca brava de la selva, la cual El Libertador debió comer muchas veces. Además, como antes del siglo XX no existían los controles de calidad de las aguas, los niveles de arsénico que entonces se registraba en las personas eran más altos que el de los seres humanos de hoy.

De manera que es probable que en los resultados de la investigación puesta en curso en Venezuela —y al igual que la efectuada a los restos de Napoleón Bonaparte en su día—, también se descubran trazas de mercurio, cianuro y arsénico, lo cual podría servir para apoyar la hipótesis chavista del envenenamiento a El Libertador.

Dios quiera que los resultados de los análisis de laboratorio no se manipulen para alimentar la animadversión de los venezolanos contra los colombianos, y atizar aún más la hoguera nacionalista con inocultables intereses demagógicos.

Analista político

©FIRMAS PRESS

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Opinión

COMENTARIOS

  1. roberto
    Hace 16 años

    Senor usted puede apostar sin temor a perder que si Chavez necesita y encuentra uso de lo infundado, y lo cual usted ha explicado con mucha claridad en su articulo, el lo va a poner en juego y usarlo para su propio beneficio. El tine que mantenerse dentro su filosofia del Anti-americanismo y todo aquello que se asocie directa o indirectamente con ello. Tambien eso lo ayudara dentro del enmarque politico Internacional. La verdad que el se cree la reencarnacion de Fidel.

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