Domingo José Sequeira Vargas, acusado de dar muerte de tres puñaladas a su compañera de vida, J.T.C.D., de 15 años, en Malacatoya. LA PRENSA /CORTESÍA

“Verdugos” de mujeres al banquillo

Hoy será puesto a la orden de la juez de Estelí, Alma Pino, el presunto parricida Bayardo Ruiz Hernández, quien ultimó de cuatro estocadas a su compañera de vida y madre de sus tres hijos, Guadalupe Pineda.

Por Roberto Mora, Silvia Carrillo y Lucía Vargas

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El delito de violación contra las mujeres, y sobre todo contra niñas menores de 15 años, va en aumento en los municipios del Triángulo Minero y Prinzapolka. Así lo indican las estadísticas que tiene la Policía en Las Minas durante el año 2010.

La inspectora magdalena Bucardo, vocera policial en Las Minas, explicó que este año se han registrado 72 delitos de violaciones, 15 casos más que los que se registraron durante todo el año 2009.

Lo más impresionante son los datos que hay sobre la violación en niñas menores de 15 años, que llegan a los 29 casos, 18 más de los que se registraron durante todo el año pasado, cuando hubo 11 casos.

Las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres que son víctimas de violencia sexual y doméstica están alarmadas con los datos y actualmente han hecho un llamado a la reflexión a las autoridades judiciales, a las madres de familias y a los que integran los tribunales de jurados, a ser mas enérgicos en sus veredictos.

Jacoba Molina, coordinadora del Centro de Información de la Mujer Multiétnica (CEIMM) de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense en Siuna, dijo que hay que hacer justicia sea quien sea. “Menos mal que ahora ya no estamos con el código viejo, que eran juzgados con tribunal de jurado”, dijo.

Según la Red de Mujeres contra la Violencia, las mujeres y niñas en su mayoría fueron violadas y heridas con cuchillos, hachas o machetes. Incluso algunas mostraron indicios de tortura, con mutilaciones y descuartizamiento, y sus cuerpos fueron enterrados en letrinas y predios baldíos, para intentar ocultar las evidencias ante familiares o amigos.

JOSÉ GARTH

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Hoy será puesto a la orden de la juez de Estelí, Alma Pino, el presunto parricida Bayardo Ruiz Hernández, quien ultimó de cuatro estocadas a su compañera de vida y madre de sus tres hijos, Guadalupe Pineda.

Mientras, en Granada Domingo José Sequeira Vargas, de 19 años, fue puesto ayer a la orden del Ministerio Público, tras ser acusado por el delito de parricidio contra su compañera de vida, J.T.C.D., de 15 años, quien recibió tres estocadas en su humanidad que le segaron la vida.

Hasta ayer se desconocía qué motivó a este hombre a cometer este crimen.

El hecho que involucra a Ruiz Hernández, registrado el miércoles en la ciudad de Estelí, conmovió a la sociedad. Ahí diferentes sectores, entre ellos organizaciones de mujeres contra la violencia, demandan la máxima pena para este sujeto.

La subcomisionada Marcia Loza, jefa de la Comisaría de la Mujer de Estelí, informó que la muerte de Guadalupe Pineda podría ser también un asesinato atroz, por la saña con la que actuó Ruiz, quien llevaba premeditado todo para actuar con ventaja.

Las autoridades policiales agregaron que Ruiz sólo decía, en un tono prepotente, que había peleado con su mujer y que ella quedó tirada en el suelo.

EXIGEN JUSTICIA

Juana Villarreyna, subdirectora de la Fundación Entre Mujeres, consternada por el hecho sangriento que se registró en el barrio Camilo Segundo, dijo que es probable que Lupita, a como la conocían en su barrio, haya sufrido violencia doméstica.

En 2009, según la Red de Mujeres contra la Violencia, se registró que fueron asesinadas 79 mujeres a nivel nacional, aunque no descartan que pueda existir un subregistro por la falta de denuncias.

De acuerdo con un monitoreo de esta organización, durante el primer trimestre de 2010 se contabilizan 12 mujeres muertas, entre ellas cuatro niñas menores de seis años asesinadas de forma atroz, como una forma de venganza contra las madres de las víctimas, lo que refleja ser el 33 por ciento de la cifra total.

Mientras tanto, la doctora Leticia Montenegro, de la Comisión de la Mujer y la Niñez en Tipitapa, explicó que la violencia contra las mujeres en primera instancia se debe al alcohol, la droga, estado emocional de los victimarios, la baja autoestima de las mujeres, al igual que el miedo a denunciarlos o retractarse de llevar la justicia hasta el fin.

Según la especialista, muchas veces la dependencia de la madre al querer satisfacer todo lo que el hijo le pide es una de las causas que pueden llevar al parricidio.

Bayardo Ruiz H.
LA PRENSA/R. MORA

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