La mayoría de representantes sindicales en la Comisión de Salario Mínimo terminó ratificando ayer el acuerdo que establece que el aumento del salario mínimo, para el segundo semestre del año, será del 6 por ciento.
Ese ajuste será aplicado a partir del próximo lunes 16 de agosto a cerca de 108 mil trabajadores del sector público y privado, que devengan el salario mínimo, según el Ministerio del Trabajo (Mitrab).
Ayer la Comisión Nacional de Salario Mínimo ratificó el compromiso alcanzado en febrero, cuando el Gobierno, empresarios y sindicatos acordaron un ajuste del 12 por ciento para todo el año 2010, aplicando el seis por ciento en cada semestre.
MEA CULPA DE BARBOSA
Aunque no faltó la previa protesta verbal de los líderes sindicales, como Luis Barbosa, de la Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), exigiendo un porcentaje mayor, de 9 y 10 por ciento.
Al final, Barbosa y otros 20 sindicalistas suscribieron el documento, olvidando la propuesta de que el incremento al salario mínimo lo hicieran en base a una canasta básica que ya tiene un valor mayor de 9,400 córdobas, porque se ha encarecido en 664 córdobas este año.
Según el Banco Central de Nicaragua (BCN), la actividad económica ha crecido en 3.5 por ciento respecto al mismo período del año pasado. La inflación podría cerrar en 7 por ciento este año.
Barbosa dijo que a ellos, como sindicalistas “responsables”, no les quedó otra opción que “honrar” el compromiso.
Admitiendo que con el 6 por ciento de incremento salarial los trabajadores no lograrán compensar el costo de la canasta básica, el sindicalista trató de justificarse diciendo que fue una “equivocación haber amarrado el aumento” del 12 por ciento para el año.
“Tenemos que reconocerlo que nos equivocamos, porque el acuerdo que firmamos decía que veníamos a ratificar”, dijo Barbosa. Volvió a prometer que en la próxima negociación presionarán para que los ajustes sean mayores.
Una parte de la CST, representada por Roberto González, se retiró de la comisión antes de la rúbrica.
González adujo no respaldar el aumento porque supuestamente no se respetó una cláusula del acuerdo, que contempla que sería revisado el porcentaje con respecto al comportamiento demostrado por la economía.
MENOS PODER ADQUISITIVO
Dijo que, de acuerdo con los datos presentados por el BCN, hay una pérdida adquisitiva del salario del 2 por ciento, “lo que significa que en el primer semestre el trabajador recibió realmente un ajuste del 4 y no del 6 por ciento”.
Sostuvo que para compensar esa pérdida se requería un 10 por ciento de aumento del salario mínimo.
“Aquí se hicieron los oídos sordos… Cada quien debe ser responsable ante los trabajadores de cómo les cuenta el cuento, porque los trabajadores están perdiendo con este acuerdo”, afirmó.
MEJOR QUE PRIVADOS
La ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, y José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), expresaron su satisfacción por la ratificación del aumento.
Aguerri dijo que los sindicatos debían superar el discurso confrontativo y dejar de “crear falsas expectativas y engañar a los trabajadores”, por lo que afirmó que a corto y mediano plazo no se verá una mejoría en el acceso a la canasta básica.
Aguerri y Chávez reconocieron que en el país persiste una deuda en ese sentido, aunque aquí igual surgen las diferencias entre empresarios y sindicatos sobre los elementos que forman la canasta básica.
Sin embargo, la ministra dijo que los empleados públicos tiene una mejor capacidad, porque sólo quedarían poco más de tres mil que ganan el salario mínimo.
La comisión quedó convocada para enero del 2011.
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