El Partido Social Demócrata (PSD) realizará una convención el próximo 28 de agosto como parte del proceso de reestructuración que impulsa, mismo en el que esperan decidir las futuras alianzas electorales de cara a los comicios nacionales del 2011.
Eduardo Amador McCoy, quien es parte del equipo que coordina la reorganización del PSD, informó que unos 600 dirigentes a nivel nacional definirán si se mantiene la alianza con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), o se abren a nuevas opciones electorales, dado que hay voces que propugnan por cambios en ese sentido.
Indicó que dentro de ese proceso de reestructuración existen acercamientos con sectores estudiantiles, lo que les ha ayudado a llegar a los que se identifican como independientes, sector decisivo al momento de las votaciones.
Amador reconoció que actualmente esa organización política se encuentra en una situación de “limbo jurídico”, debido a que el Consejo Supremo Electoral (CSE) resolvió suspenderle la personería jurídica de “forma arbitraria”.
Amador explicó que el argumento del Poder Electoral fue que el diputado José Pallais, quien ganó ese escaño como candidato del PSD, al ir en alianza con el PLC, se afilió a esta última organización política, lo que le hizo perder su condición legal, y fue desestimado por las autoridades partidarias mediante un recurso, el que después de dos años no ha sido resuelto.
“Existe un silencio jurídico de parte de la Dirección de Atención a Partidos Políticos, y en ese sentido nosotros estamos dando la batalla, sabemos que nada prosperará en el Poder Electoral, a no ser que sirva a los intereses del Gobierno de la República”, opinó Amador.
Para el directivo del PSD, la “factura política” del Gobierno contra esa organización deriva a que Adolfo Jarquín Ortel, cuando fungió como Subprocurador de Derechos Humanos, no se sometió a las “presiones” del Frente Sandinista, para que éste avalara las “conductas oscuras” del Procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A