Una celebración sin pena ni gloria. Managua despidió a su Santo patrono con el tradicional recorrido que se desarrolló en relativa calma. La imagen de Santo Domingo de Guzmán salió ayer de la iglesia El Calvario, donde permaneció por 10 días recibiendo a sus feligreses. El cierre de las fiestas con “la subida del Santo” a su Iglesia en Las Sierritas se caracterizó por el orden a pesar de gran cantidad de promesantes y del tradicional consumo de alcohol en esta fiesta.
La Policía Nacional desplegó a más de 3 mil efectivos para dar cobertura tanto a la celebración religiosa como al desfile hípico paralelo a las fiestas patronales de la capital. La ocupación de armas blancas, niños extraviados y la detención de un sujeto que portaba 5.8 gramos de marihuana, fueron los principales incidentes, aunque se espera que la Policía dé el reporte oficial.
Por su parte varios miembros del Comité de Cargadores Tradicionalistas lamentaron que el presupuesto del 2010 haya sido insuficiente para cubrir los gastos completos de esta festividad, por lo que hubo que eliminar actos culturales que se desarrollaban en el marco de la celebración para poder cumplir al menos con parte de la tradición.
Otros que tuvieron una que otra queja fueron los comerciantes, que año con año ven en estas fiestas una esperanza para su negocio.
“Hay gente, pero no hay compradores”, dijo Nelson Vargas, vendedor de sombreros que dice viajar a cada fiesta patronal para colocar sus productos. Como él, la mayoría de los comerciantes resintió la poca venta y afirmaron que en definitiva con “la bajada del Santo” se vende más, pero que este año se caracterizó por una disminución tanto de asistentes como de dinero.
