CORRESPONSAL / COSTA RICA
Han pasado 14 meses desde que los abogados de la madre del nicaragüense Natividad Canda, dirigidos por Luis Fernando Sáenz, apelaron ante la Sala Tercera de la Corte, el fallo que dejó absueltos a los diez acusados por su muerte, sin embargo, los magistrados que la integran aún no emiten dictamen.
“La Sala no ha resuelto todavía el recurso de casación. Entiendo que deberán estar haciendo algún estudio. Considero que planteamos un buen recurso de casación y que deben estar estudiándolo”, dijo Sáenz.
Canda falleció desangrado en el hospital de la ciudad de Cartago, una madrugada de noviembre del año 2005, tras ser despedazado por tres perros rottweiler en los predios de un taller de autos, ubicado en esa misma ciudad.
Aunque fueron los dos perros rottweiler (Oso y Hunter) los que hicieron más daño a su humanidad, Canda también fue mordido por un tercer perro, un pastor alemán que también estaba suelto cuando él entró al taller donde sufrió el ataque.
El recurso de casación fue presentado por el equipo de abogados que lidera Luis Fernando Sáenz, tras el fallo de septiembre de 2008 que deslindó de responsabilidades civiles y penales a ocho policías; Fernando Zúñiga, dueño de los perros y el taller; y a Luis Guillermo Hernández, vigilante privado, pues contra ellos Sáenz había pedido doce años de prisión por el delito de homicidio simple por omisión impropia.
El fallo también absolvió de responsabilidades civiles al Estado costarricense, patrono de los policías, demandado por los abogados de la madre de Canda, Juana Francisca Mairena, en busca de una indemnización económica.
En la apelación, Sáenz alegó que a su representada se le violentó el debido proceso, pues el Tribunal de Juicio de Cartago no aceptó como prueba la reconstrucción de hechos, que a su juicio, servía para argumentar mejor los alegatos del Ministerio Público, que inicialmente acusó a dos policías por el delito de homicidio simple por omisión impropia, y la demanda penal y civil contra los oficiales, contra Zúñiga y Hernández.
Sáenz espera que la demora de la Sala Tercera para dictar sentencia sea porque aún mantiene el caso en estudio y no porque hayan otros intereses de por medio.
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