Fondeadores fueron los mayores perdedores en caso Banex

Al menos 101 millones de dólares en activos deberá recuperar la junta liquidadora del Banco del Éxito (Banex), de los cuales 79 millones de dólares están colocados en forma de crédito, de cuya cartera apenas menos de 30 millones de dólares están calificados como cartera A y B, es decir recuperables.

Al menos 101 millones de dólares en activos deberá recuperar la junta liquidadora del Banco del Éxito (Banex), de los cuales 79 millones de dólares están colocados en forma de crédito, de cuya cartera apenas menos de 30 millones de dólares están calificados como cartera A y B, es decir recuperables.

Así lo reveló ayer el superintendente de Bancos, Víctor Urcuyo, quien atribuyó parte de la responsabilidad de la desaparición del Banex a los fondeadores internacionales y nacionales por desembolsar sin límites liquidez a dicho banco, quien se veía obligado a colocar créditos sin medir los riesgos.

Los 101 millones de dólares que se deben recuperar son casi el mismo monto que tienen invertido en el Banex unos 18 acreedores internacionales y nacionales, entre éstos el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el extinto Fondo Nicaragüense de Inversiones (FNI), ahora Banco Produzcamos.

De los 18 acreedores, Urcuyo dijo que al menos el FNI, el Banco Internacional de Costa Rica (BICSA) y el Finance for Development (FMO) tienen asegurada la recuperación de su inversión con la cartera A y B, que asciende a menos de 30 millones de dólares. El resto deberá esperar los resultados de la liquidación, cuyo proceso puede durar al menos un año, enfatizó.

Urcuyo manifestó que es incierta la recuperación de los 101 millones de dólares, porque “no es lo mismo un banco en marcha que un banco en liquidación, porque un banco en marcha la capacidad de recuperación es alta. Cuando un banco está en liquidación hay que hacer un esfuerzo mayor e incisivo para poder cobrar”.

Se espera que a más tardar hoy el superintendente de Bancos nombre a la junta liquidadora de Banex, luego que se oficialice a través de La Gaceta la desaparición jurídica de dicho banco.

A criterio de Urcuyo, el Banex se podía recuperar con una nueva capitalización que se había propuesto en los últimos meses, pero el problema fue que todos los fondeadores internacionales condicionaban dicho proceso.

Según el superintendente, los fondeadores decían que si en la capitalización de deuda el FNI y el BCIE no participaban, entonces ellos tampoco convertirían su inversión en acciones.

La propuesta consistía en que los fondeadores internacionales convirtieran parte de su inversión en acciones, proceso que se denomina como capitalización de deudas.

El problema, según Urcuyo, es que el FNI, ahora banco Produzcamos, no podía participar en esa operación de capitalización de deuda porque ese monto es propiedad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Igual ocurría con los fondos del BCIE. “Obviamente uno no puede disponer de lo que no es de uno. Entonces ellos insistían (los fondeadores) en que ellos debían participar (FNI y BCIE), pero como no lo hicieron pues ellos decidieron no salvar al Banex”, apuntó Urcuyo.

Incluso, dijo que hace tres semanas los acreedores presentaron un plan de recapitalización por el orden de los 43 millones de dólares, pero el plan fue analizado por expertos de la Superintendencia de Bancos y detectaron que el mismo no era viable, porque se insistía en la participación del FNI y el BCIE. El plan fue rechazado y por tanto la junta general de accionistas del Banex, en su mayoría acreedores del banco, pidió la disolución del mismo.

El balance financiero del Banex actualizado hasta junio refleja pérdidas de 292.31 millones de córdobas y una cartera crediticia vencida de 245.15 millones de córdobas. Los créditos reestructurados superan los 554.49 millones de córdobas y su patrimonio apenas es de 157 millones de córdobas.

El Banex adeuda al FNI cerca de 220 millones de córdobas y otros 170 millones de córdobas al BCIE.

RECHAZA CULPABILIDAD

El superintendente de Bancos rechazó algunos señalamientos hechos en su contra por diversos sectores, quienes lo acusan en parte por el desplome de Banex ante la falta de fiscalización de la Superintendencia de Banco, de los estados financieros de dicho banco. En ese sentido, Urcuyo dijo que cada año aplicaban dos auditorías al Banex, por medio de las cuales se detectó, en las últimas, las debilidades en el sistema financiero del banco.

Asegura que desde hace siete meses se ordenó la devolución de los depósitos, porque los accionistas se comprometían a mejorar sus estados financieros pero nunca cumplieron sus compromisos. Urcuyo negó que la liquidación del Banex afecte la estabilidad financiera del país e indicó que de esta situación lo que se debe aprender son las lecciones.

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