CORRESPONSAL/LEÓN
Rubén Fausto Artola González, de 31 años, originario de La Paz Centro, fue devorado en cuestión de segundos por un lagarto de cuatro metros de largo y dos metros de ancho, cuando se bañaba en el estero de La Coyunda, cinco kilómetros al norte de Puerto Sandino.
Según versiones de la Defensa Civil en León, Artola González se encontraba jugando y bañándose a la orilla del estero junto a su perro y de repente un gran lagarto lo tomó de uno de sus brazos hasta desprendérselo, luego le arrancó una de sus piernas, hasta fallecer agónicamente.
En el lugar de los hechos se encontraba un amigo y fue testigo presencial de cómo el lagarto devoraba por completo a su amigo.
Consternado, el amigo fue a llamar a los familiares de la víctima y cuando llegaron al lugar, todavía el lagarto se encontraba comiéndose el cuerpo.
Cuando estaban a pocos metros, el lagarto huyó a las profundidades del estero.
Gustavo Ramos, jefe de la Defensa Civil, manifestó que los hechos ocurrieron el viernes por la tarde. Según los comunitarios, en este sector hay bastantes lagartos.
“Nosotros recomendamos a los que visitan este lugar no acercarse, ya que los lagartos de repente aparecen por las orillas. Tenemos planificado realizar una visita para señalizar las zonas de peligro y que la población se abstenga de pasar por esos lugares”, dijo Ramos.
Una de las recomendaciones de las autoridades de Defensa Civil es que los bañistas tomen las precauciones antes de sumergirse a las aguas.
Deben mantenerse alejados del peligro cuando empiece a oscurecer, no sumergirse en zonas profundas o poco transitadas por otros bañistas.
En el caso de lugares donde existen animales peligrosos deben atender las señales de advertencia, las que deben ser colocadas por el Ministerio de Turismo.
MUERE AHOGADO
El domingo, en horas de la tarde, en la comunidad de Ocotillo, jurisdicción de El Jicaral, un señor de nombre Cruz Noel Martínez Vega por imprudencia fue arrastrado por las corrientes de un río y ayer apareció muerto.
En el sector de Montelimar también se encontró sin vida a Deylin Guerra Larios, 35 años, y a Diego Alberto Porras Sequeira, de 17 años (padre e hijo), ambos fueron fulminados la tarde del domingo por un rayo. Sin embargo, solamente apareció el cuerpo del progenitor, mientras que aún en horas del cierre de la edición el cuerpo de Diego continuaba desaparecido.
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