CORRESPONSAL/CHINANDEGA
El policía voluntario Pastor Torres aceptó ayer en la audiencia inicial su culpabilidad en el homicidio imprudente contra Ervin José Urrutia, de 27 años, y heridas imprudentes a dos jóvenes más en los predios del Ingenio San Antonio el pasado 7 de julio.
Pero los familiares de la víctima se irritaron al conocer la solicitud de cuatro años de prisión del fiscal Boanerges Fornos, y un año que pidió el defensor Luis Conrado Ramírez, en referencia al Artículo 78 del Código Penal.
La Juez Local Único de Chichigalpa, Flor de María Noguera, ordenó prisión preventiva para el detenido y programó a las 11:00 a.m. del viernes la lectura de la sentencia.
Al final se dio una trifulca entre los agentes y los familiares de las víctimas al no permitirles acercarse al reo cuando abordaba una patrulla.
“El Ministerio Público acusó a Pastor Torres porque de forma imprudente accionó una arma de fuego que costó la vida a una persona y lesionó seriamente a dos mas”, señaló el fiscal Fornos. “Es una sola acción que se ejecutó y causó los delitos. La juez tendrá que valorar los hechos e imponer la pena”, precisó el fiscal.
Luis Conrado, defensor del detenido, dijo que su cliente aceptó el hecho al hacer uso del Artículo 271 del Código Penal.
“La misma acusación indica que los hechos fueron imprudentes, en el que Torres no tomó las medidas de seguridad necesarias al efectuar el disparo”, dijo el defensor Conrado.
Los hechos se suscitaron a las 6:45 a.m. del pasado 7 de julio, cuando patrulleros sin armas acompañados de vigilantes que portaban escopetas pretendían detener a Alonso Cuadra en el sector La Bodeguita en el Ingenio San Antonio.
FAMILIARES INDIGNADOS
“Para mí es una burla cuando le ha quitado la vida a una persona y hay dos heridos. Pido que le caiga la pena máxima como indica la ley”, manifestó José del Pilar Urrutia, padre de la primera víctima del día de los enfrentamientos.
El progenitor dijo que se favorece de una manera atenta al homicida. “Sólo por ser policía lo andan chineado”, dijo en la audiencia.
La activista Mercedes Mairena dijo que como miembro del Comité de Prevención Social del Delito en el reparto Candelaria, le consta que compañeros de trabajo de Urrutia indican que no fue Torres quien disparó.
“Se está echando los cargos, los testigos dicen que fue el policía identificado como Nelson y también Leonardo los que hicieron los disparos. Pastor sólo golpeó a uno en la cabeza, me imagino que hay billetes de por medio”, señaló Mairena.
Los hermanos heridos en esa ocasión Rider Odonel, de 23 años, y Dagoberto García Zambrana, de 25, aún no se recuperan, en especial el primero, complicado en el costado derecho por intervenciones quirúrgicas en el páncreas, riñón y el estómago.
“Le pido a la primera comisionada Aminta Granera que ayuden a Rider que no puede ni estar acostado”, dijo Auxiliadora García, tía de los jóvenes hospitalizados.
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