El cambio más dramático en las estadísticas históricas de Vicente Padilla en las Grandes Ligas es el asombroso dominio que está ejerciendo sobre los bateadores de perfil zurdo.
Padilla ha sido un lanzador enigmático a lo largo de su carrera de 11 años en las Mayores, pero si algo se mantenía constante era que los zurdos lo “mataban”.
Antes de esta temporada, el big leaguer chinandegano era “acribillado” por los zurdos, con un porcentaje de bateo de .297, con 100 jonrones de los 171 que había permitido en su carrera.
Sin embargo, en el 2010 todo ha cambiado por completo y de forma insospechada Padilla encabeza a todos los abridores derechos del Big Show con un minúsculo promedio de bateo en contra de .134 ante los bateadores siniestros.
Los zurdos le dan 16 hits en 119 turnos al nica, aunque seis de esos imparables son cuadrangulares.
Solamente el abridor zurdo C.J. Wilson, de los Rangers de Texas, tiene más dominio sobre los zurdos que el pinolero, con un microscópico .105 (105-11), sin ceder jonrones.
Sin importar el perfil del artillero, a Padilla le batean .203 y es el tercer porcentaje más bajo de la Liga Nacional, detrás del .191 en contra de Matt Latos, de San Diego, y el .201 que promedian los bateadores ante el dominicano Ubaldo Jiménez, de los Rockies de Colorado.
Parte de ese éxito se lo debe a su curva de enorme quiebre que parece viajar en cámara lenta.
Ese pitcheo es conocido oficialmente como “Eephus”. El famoso narrador de los Dodgers, Vin Scully, lo llama “burbuja de jabón” y Padilla le dice simplemente “curva lenta”.
Ken Gurnick, de MLB.com, señala en una nota que el chinandegano hace un promedio de nueve disparos de ese tipo desde que volvió de la lista de lesionados el 19 de junio. En la primera parte de la temporada, la utilizó alrededor de cuatro veces por apertura.
De acuerdo con Gurnick, Padilla ha conseguido 27 outs con la “Eephus”, cuya velocidad oscila entre las 50 y las 60 MPH.
El nica este año ha lanzado la “burbuja de jabón” en 98 oportunidades, de las cuales 36 han terminado en bolas malas, pero 32 han sido strikes cantados, además de dos bateadores que la han abanicado, entre ellos el nandaimeño Everth Cabrera. Otro cuatro la han “faoleado”.
Según Gurnick, quien en su investigación se apoyó en el “gameday” de la MLB.com, al nica solamente le conectan un hit con su pitcheo lento y es el jonrón de Ike Davis, de los Mets.
Sin embargo, hay que agregar el vuelacercas que le dio Jay Bruce, de los Rojos. Gurnick quizá lo pasó por alto porque el tipo de pitcheo no fue registrado en el “gameday”.
De cualquier forma, lo que está claro es que ese pitcheo súper lento, mezclado con su potente bola rápida, se ha convertido en una combinación mortífera en su repertorio.

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