Grupo de danza América de Matagalpa, bailan Téngame comadre al niño. LA PRENSA/aRCHIVO.

El norteño

Al comienzo de la Colonia le llamaron Conquista de la Tologalpa, luego Conquista de Matagalpa. Postindependencia sus habitantes han sido llamados, según las épocas: septentrionales, segovianos y norteños.

Eddy Kühl

Al comienzo de la Colonia le llamaron Conquista de la Tologalpa, luego Conquista de Matagalpa. Postindependencia sus habitantes han sido llamados, según las épocas: septentrionales, segovianos y norteños.

Hablan “cantadito”, son tímidos pero afables.

Hablan con un acento particular del campo, “cantadito norteño” le llaman los del Pacífico. Son en general tímidos, pero amables con el forastero.

Debido a la influencia de los inmigrantes buscando las minas de oro, y la siembra del café, así por la presencia de marinos norteamericanos por varios años, en el lenguaje del norteño han quedado algunos anglicismos como: “Clinche” (Clench) por forcejeo o pelea callejera, “Grapefruit” por toronja, o tal vez Crique” (Crick) por río pequeño, “Brequear” (Break) por frenar, “Parquear” ( to Park) por estacionar.

O remanentes de la lengua de los indios matagalpas como “Boluka” por gallina, “Chuisli” por quebrada de agua, “Mandapan” por árbol de algodón.

O del español antiguo como “Vide” por ver. “Santito” para saludar con las manos juntas.

Por lo demás, el lenguaje del norteño es sencillo, por ejemplo cuando yo pasé unas vacaciones en Granada en 1952, descubrí que al platillo de mesa le decían “escudilla”, y al sillón de sala, “butaca”, así cuando decían palabras como ésas yo observaba para aprenderlas, para no quedar en ridículo.

Vestido. Sombrero, botas de tubo y bigotes

Los hombres visten camisa de mangas largas, de sombrero y suelen usar bigotes. Calzan botas de cuero, que son buenas para caminar en “el monte” y para cabalgar.

Las muchachas norteñas tienen fama de ser bonitas, cuando van a estudiar a Managua, si las ven blancas y rosadas, los capitalinos les suelen preguntar: “¿Sos norteña, de Matagalpa, Jinotega, Estelí o Nueva Segovia?”

El huipil de nuestras indias es diferente que el del Pacífico, éste consiste en una manta blanca de algodón “cuatrapeada” enrollada en el cuerpo del pecho hasta un poco abajo de las rodillas, y “rateado” o sea anudado en sus extremos a un lado de la cintura. Cubren sus cabezas con un “rebozo” cuellos pliegos se enrollan al cuello. En la cintura llevan enrollada un manto ligero que le sirve para cobijarse al dormir.

Como adornos, se ponen flores y peinetas en el cabello, y coloridos collares de conchas y piedras. La india va descalza y el hombre viaja unos pasos delante de ella, y usa caites de cuero.

Su música y baile


La música de los campesinos norteños es la polka y mazurca, aquí les llaman jamaquellos y sobaqueados, por la manera como contornean el cuerpo al bailar, el hombre hace muecas graciosa al bailar mientras que la mujer, siempre sonriente, no pierde su delicadeza femenina. La música ejecutada con instrumentos de cuerda como la guitarra el violín, la vihuela, bandolina y a veces el acordeón.

Conversador, pero tímido con el extraño

El indio no ve a la cara del interlocutor cuando conversa, en parte es porque no quiere ser plenamente identificado, no le gusta el compromiso, quiere hacer las cosas a su manera para que no le reclamen cumplimiento posteriormente, pero trata a las personas de la ciudad con respeto y sin tomarse la confianza de “tutearlo”.

O sea que el carácter conocido como “güegüense” (confianzudo, desconfiado y “guatucero”) no se aplica al norteño.

Apellidos norteños

En el norte hubo mucha inmigración de origen vasca, y todavía quedan vivos hermosos apellidos como: Sobalvarro, Chavarría, Castilblanco, Alburquerque, Arancibia. Así los apellidos norteños tradicionales son, en Matagalpa: Zeledón, Arauz, Chavarría, Amador. En Jinotega: Arauz, Zelaya, Tinoco, Blandón, Siles, Picado, Altamirano. En Estelí: Irías, Castellón, Rodríguez, Molina, Valenzuela, Castillo. En Nueva Segovia: Gadea, Mantilla, Lovo, Gutiérrez. En Madriz: Talavera, Fiallos, Mejía.

Comidas


Siendo el norteño de extracción campesina sus comidas han sido a base del maíz y la carne de res: asados, tortilla, frijoles, etc.

A pesar que se cultivó el trigo y la uva en tiempos coloniales, esos cultivos no prevalecieron, el primero por la competencia de la harina importada que resultaba más barata que la local, y el segundo por la prohibición de las cortes españolas para que no compitieran con sus vinos.

Una particularidad del norte fue el uso temprano de las verduras y ensaladas. Esto se debió a dos razones, uno: los primeros inmigrantes vascos vinieron buscando el clima frescos de estas alturas que se prestaba bien para el cultivo de vegetales y flores, y segundo: la influencia de regular número de inmigrantes centro europeos a partir de mediados del siglo XIX, quienes enseñaron a los locales el cultivo de otras variedades de vegetales, así como la fabricación de mermeladas a partir de la zarzamora, naranja, y “grapefruit” (toronja), y los beneficios de usarlos a diario en la mesa.

Cuando venían visitantes del Pacífico se sorprendían de la abundancia de vegetales y mermeladas frescas en la comida norteña.

Paseos


Los paseos de vacaciones y fines de semana eran visitas a otras fincas.

Con ocasión de Semana Santa organizaban viajes en caravanas de carreta de bueyes para ir a León y Poneloya, para esto contrataban a empresarios de carretas que se encargado de la logística, mientras que las familias preparaban comida duradera como carne salada, tortillas, queso seco, y comodidades como esterillas, almohadas de pochote, petates y brazadas.

Las damas y niños viajaban en carreta lo hombres iban montados a caballo y algunos jóvenes preferían viajar a pie.

En León tenían algún pariente o contacto donde se hospedan, y éstos les llevaban a las playas de Poneloya.

Tener en las salas norteñas fotografías de románticas parejas sentadas en las rocas de Las Peñitas por ejemplo les daba mucho orgullo.

Autoestima

Los norteños se consideran con algunas características distintas que el resto del país, sin embargo han defendido el tejido nacional. Así los políticos han hablado del “Libertador de Las Segovias” en los años 1840; “Ejército del Septentrión” en los años 1850, “Ejército Defensor de la Soberanía Nacional” en los años 1920 y 1930; “Bloque del Norte”, en los años 1950; “Movimiento Tierra Adentro” en los años 1990.

El equipo de beisbol que fue campeón nacional en 1992 fue llamado “El Norte”.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí